martes 28 de septiembre de 2021
COLUMNISTAS inquietante futuro
21-08-2021 23:55
21-08-2021 23:55

¡Marche un proyecto de país…!

21-08-2021 23:55

Ante la perspectiva de un desmoronamiento económico, político, social, ético y moral de magnitud y profundidad extremas, es preciso mirar hacia atrás en la historia de nuestro país; verificar si alguna vez ha habido otra cosa y si la hubo, desde cuándo y por qué fracasamos. La acumulación de datos indica un presente muy grave y anticipa un futuro catastrófico; cercano. Otra dictadura cívico-militar, la “solución” de la clase dirigente de los últimos noventa años ante situaciones similares, no parece posible, al menos por ahora.

Así, cualquiera sea el gobierno después de las próximas elecciones, se encontrará ante una situación económica y social (casi el 50% de pobreza), peor que durante la crisis de 2001 y agravada por la pandemia, la situación internacional y la debilidad política, programática y cultural de la actual clase dirigente. Éste es el dato más preocupante, ya que lo que hoy se avizora es lo habitual: un “ajuste” neoliberal que si gobierna la actual oposición será explícito y, como todos los anteriores, destinado al fracaso. Si lo hace el perón-kirchnerismo (¿remember Carlitos Menem?), se justificará por “las circunstancias” y, se acompañará de medidas y enfrentamientos que podrían acabar con esta agonizante democracia (https://bit.ly/de-lo-nuevo).

No hay más que ver las idas y venidas de uno y otro lado, el transfuguismo, las postulaciones de “nuevas figuras” sin antecedentes políticos y menos aún, de propuestas concretas. Solo discursos, “llamados”, buenas intenciones… Un sacerdote se encomendaría a la voluntad divina; estos dirigentes, a una divinidad disfrazada de discursos esperanzadores, mea culpas imprecisas y ninguna reflexión clara sobre la experiencia que dejaron aquellos errores y la manera de no volver a repetirlos. De la situación regional y mundial y el modo de inserción del país; de los cambios venidos y por venir derivados de la revolución tecnológica y los desafíos económicos, sociales y culturales que suponen, ni palabra, y en consecuencia, ninguna propuesta. La sanata argentina en su máximo esplendor (https://bit.ly/columnista-vigencia).

Pero hubo dos momentos en los que la clase dirigente funcionó de otra manera: el de los próceres de la Independencia y el de la “generación del 80”. Se diga lo que se diga, y con razón, de Roca, Sarmiento, Mitre; de nuestra “oligarquía”, era gente culta y hubo entonces un “proyecto de país”. Influidas por las nuevas ideas de la época –el Iluminismo, el Positivismo– algunas de sus acciones, puntos de vista y expresiones eran racistas, al menos desde la óptica actual. En Cané, Quesada, Mitre, Bunge, el propio Alberdi, se encuentran raptos, rasgos, de desprecio por ciertas razas o sectores sociales; en Sarmiento, ni hablar. Eran los tiempos de las teorías de Lombroso… Esto, y la necesidad de ampliar territorios y definir la geografía del país, explican las masacres de indígenas, aunque no justifican los métodos.

Pero desde el punto de vista de la evolución histórica, lo innegable es que hasta que se traicionó a sí misma, en 1930, esa clase social pobló el país propiciando la inmigración masiva; estableció la educación laica, gratuita, universal y obligatoria y el matrimonio civil; sentó las bases republicanas con el voto universal secreto y obligatorio, el encuadramiento militar… Había urgencias y necesidades de época, ante las que se tomaron las decisiones correctas.

¿Y qué vemos hoy? Otra vez populistas versus liberales, ambos en caída libre; una izquierda democrática vacía de propuestas, desorientada; manifestaciones masivas “de izquierda” con lícitos reclamos, pero sin propuestas. Así, la necesidad; el hambre de pedir, como en el boliche, que “marche un nuevo proyecto de país”, hoy no puede ser satisfecha, ya que no hay receta y el personal de cocina carece de capacitación profesional.

*Periodista y escritor.

Producción: Silvina Márquez.

En esta Nota