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PANORAMA económico

Milei sobrecumplió la meta del primer trimestre con el FMI

Espera poder mostrar al universo financiero global el sello de calidad de un acuerdo en marcha y aprobado.

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Caputo. El hoy ministro de Economía, de descanso en una playa de Río en septiembre de 2018, cuando presidía el BCRA. Cumplió de más con el FMI. | cedoc

La Argentina cumplió de más con las metas pactadas en enero pasado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el primer trimestre del año. Según los números que el Ministerio de Economía cerró en las últimas horas de la semana, el superávit fiscal primario llegó al 0,5%, no hubo emisión monetaria y las reservas del Banco Central mejoraron en casi US$ 6.500 millones. Más de lo que el trío Javier Milei, Luis “Toto” Caputo y Santiago Bausilli autocomprometieron lograr ante la número dos del FMI, Gita Gopinath, y el director gerente para el Hemisferio Occidental, Rodrigo Valdés. Y que era más que lo que el propio Fondo le reclamaba al país para este año.  

En las conversaciones de comienzo de 2024 que derivaron en el rápido acuerdo de enero, el FMI deslizó, casi vergonzantemente, la posibilidad de subir el límite de la meta fiscal del 0,9% de déficit negociado en 2023 con Sergio Massa, a un equilibrio entre ingresos y gastos para todo el ejercicio de este año. La meta del déficit de 0,9% era la misma que en marzo de 2022 había cerrado Martín Guzmán en el primer Facilidades Extendidas de Alberto Fernández (hubo tres versiones). Con timidez, y ya con Milei en el poder, Gopinath y Valdés habían deslizado la posibilidad de mejorar la performance y llevar los números a un equilibrio fiscal para este año, emisión monetaria de 0,4% del PBI y subir las reservas a un azul de 5 mil millones de dólares. Milei redobló la apuesta, y en enero pasado le dictó él mismo al FMI  las metas: superávit de 2,1%, emisión cero y reservas por US$ 8.500 millones. Gopinath y Valdés aceptaron sorprendidos. Y, curiosamente, solo cuestionaron los costos sociales de semejantes proyecciones. Reconocerían semanas después en sus visitas (por separado) a Buenos Aires que en realidad no creían que Milei sería capaz de lograr esas metas autocomprometidas, y que más temprano que tarde todo sería renegociado. Un clásico argentino. El primer trimestre del año hizo que desde Washington se comprendiera que Milei-Caputo y Bausilli van en serio; y que la meta pactada en enero corre por una autopista. Y que el ajuste del gobierno nacional puede llegar a los 25 mil millones de dólares, entre el déficit de 3% de 2023 y el superávit prometido de 2,1% del PBI comprometido para 2024.

El Gobierno busca renegociar el acuerdo con el FMI y acceder a US$ 13 mil millones pendientes

La diferencia entre el equilibrio fiscal que hubiera aceptado el FMI para este año y la meta de Milei, es de unos 10 mil millones de dólares. Dicho de otra manera, el Presidente, su ministro de Economía y el presidente del Banco Central aceleran en esa cantidad de dinero el ajuste fiscal, por arriba de lo que hubiera aceptado el Fondo Monetario. En las próximas horas, con el cumplimiento de las metas del primer trimestre del año cumplidas, Milei dejará claro que va en serio.

Utilizando una metáfora clásica perteneciente a Claudio Loser, el argentino que hasta hace dos décadas detentaba el cargo que hoy ocupa el chileno Valdés y el connacional que más lejos llegó en la estructura del FMI, tener un acuerdo con el organismo y cumplirlo, para un país como Argentina, es tener un sello de auditoría internacional que, hoy por hoy, ningún otro ámbito puede otorgar. Menos a un Estado con uno de los peores currículos financieros del globo.

Es necesario entonces (más bien, imprescindible) que Argentina pueda mostrar lo más rápido posible ante el universo financiero y económico mundial el sello de calidad de un acuerdo con el FMI en marcha y aprobado. Y si es sobrecumplido, como prometió Milei a Georgieva, aún mejor. Esta es la carta de presentación que Milei, Caputo y Bausilli le presentaron cara a cara a Valdés en la fugaz visita a Buenos Aires de la semana pasada; donde el tema del sobreajuste fiscal que impulsa el gobierno de Milei de manera exitosa en los números y porcentajes fue tema central. Al punto de declarar públicamente el director gerente para el Hemisferio Occidental que está todo más que bien con la cantidad del ajuste, pero no tanto con la calidad.

Al Gobierno no le importaron las sutiles críticas.

Valdés llegó a declarar que está todo más que bien con la cantidad de ajuste, pero no tanto con la calidad

Más bien mira que en el segundo trimestre también se sobrecumplirán las metas pactadas, que el superávit fiscal superará el 1% del PBI, que no habrá emisión y que se viene la liquidación sojera que impulsará la cantidad de dólares hacia arriba. Y que es el tiempo de discutir un tema tabú. Renegociar el Facilidades Extendidas vigente, y hablar de retrotraer todo al Stand By de 2018.

Aquel acuerdo le permitía al país recibir unos US$ 13 mil millones más que los 44.800 liquidados a agosto de 2019, momento en que luego de las elecciones PASO de ese año quedó suspendido por los incumplimientos desde Buenos Aires. Ese dinero luego fue rechazado por el presidente entrante Alberto Fernández. Nunca más fue reclamado, pese a que teóricamente esos fondos estuvieron disponibles mientras el acuerdo firmado por Macri aún estaba con vida. Para el Gobierno contar con ese dinero es fundamental. Se piensa que esos US$ 13 mil millones sobrarían para alcanzar la decisión máxima que Milei busca para este año: levantar, aunque sea de manera gradual, el cepo cambiario.

Con las metas fiscales, monetarias y de reservas con cumplimiento seguro, y sin muchas ganas de discutir la calidad del ajuste como propuso Valdés, la liberación o no de más dólares será el tema a hablar con el FMI durante el segundo trimestre del año.