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Qué tan juntos, cuánto cambio

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En la caja de pandora siempre queda la esperanza, como en la urna. | pablo temes

Como sostenía Zaratustra: “No hay nada nuevo bajo el sol”. Así como desde la Revolución francesa el problema de todos los gobiernos democráticos fue administrar qué tanta igualdad y cuánta libertad desean los votantes en cada momento histórico, los argentinos de 2023 se debaten entre cuánto cambio y qué tan juntos deben estar los políticos a los que les toque producir esos cambios gobernándonos tanto desde el oficialismo como desde la oposición.

La verdadera interna de Juntos por el Cambio se está librando ahora en el balotaje

Cambio quieren todos, el propio Sergio Massa basa su campaña, creíble o no, en que él también representa un cambio sobre el kirchnerismo y el interregno de Alberto Fernández. Y desde Javier Milei también quieren alguna forma de juntos con parte de la denostada casta para poder gobernar con el apoyo de Macri y Bullrich más la llegada del dialoguista Guillermo Francos como ministro del Interior y vocero oficial de La Libertad Avanza.

Fue el mismísimo Mauricio Macri quien en 2022, tras el triunfo electoral de Juntos por el Cambio en las elecciones legislativas de  2021 y cuando se descontaba que volverían a repetir el triunfo en las elecciones presidenciales de 2023, en una reunión de la mesa chica de la coalición planteó que a su juicio se estaba priorizando más el “juntos” que el “cambio” y que sin cambio no serían nada.  

Por entonces, el capital electoral de Javier Milei era mucho menor que el actual, había obtenido 17% en la Ciudad de Buenos Aires, equivalente al 1,3% del total nacional  (313 mil votos sobre un total de más de 23 millones de votos positivos a nivel nacional). Es más, José Luis Espert había obtenido el doble de votos que La Libertad Avanza con sus 670 mil votos en la provincia de Buenos Aires de su Avanza Libertad.

Es el día de hoy que se sigue discutiendo dentro de Juntos por el Cambio si no habría que haber sumado a Javier Milei a las PASO 2023, como logró hacer Horacio Rodríguez Larreta con Avanza Libertad de Espert. De alguna manera, esa interna multipartidaria de la oposición habría resuelto lo que ahora resolverá el balotaje porque finalmente Sergio Massa, con su promesa de gobierno de unidad nacional, representa el significante “juntos” que encarnaba Horacio Rodríguez Larreta dentro del PRO sumando a los radicales y la Coalición Cívica, mientras que Javier Milei representa el significante “cambio” que encarnaban Mauricio Macri y Patricia Bullrich.

Paradójicamente la interna de Juntos por el Cambio termina realizándose fuera de su propia coalición y ese es el gran error político que deberán procesar y metabolizar halcones y palomas del PRO junto a la UCR, con responsabilidades compartidas aunque en distinto grado.

Otro contrafáctico que atribula hoy a los halcones de Juntos por el Cambio es si el propio Mauricio Macri no debería haber sido él mismo el candidato en lugar de declinar competir en marzo pasado, cuando todavía “el furor Milei” no había prendido tanto. Especulan con que el corrimiento de la sociedad hacia la derecha más extrema fue de tal magnitud que quien hoy estaría compitiendo en el balotaje sería Mauricio Macri con Sergio Massa y no su “delegado” Javier Milei. 

Esta hipótesis incluye a la anterior, porque Milei podría haber competido en las PASO de Juntos por el Cambio ampliado con el propio Mauricio Macri, quien, siguiendo esa conjetura, podría haberlo vencido al no dejarlo crecer con una cancha más libre frente a una contrafigura como Patricia Bullrich, más débil en ese segmento que el propio Macrti.

De esa manera, además, quizás hubiera podido  mantener a Juntos por el Cambio unido y grande y no como sucede ahora que por los 33 diputados que sumó La Libertad Avanza a los solo tres iniciales (el propio Milei, Victoria Villarruel y Carolina Píparo), Juntos por el Cambio perdió casi el 20% de los suyos, pasando de 116 en 2021 a los 94 diputados que tendrá a partir del 10 de diciembre. De ellos al PRO en particular le quedarían 41 diputados, de los cuales aproximadamente tres cuartos podrían irse al “sublema” Macri-Bullrich, comandados por Ritondo, y una cuarta parte, con los que se sentirían representados por Rodríguez Larreta, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó.

Para la alianza entre La Libertad Avanza y los halcones del PRO sería casi imposible gobernar con leyes o DNU aprobados por una sola cámara porque les costará mucho hasta tener quórum en el Congreso: en Diputados, sumando los 36 de La Libertad Avanza más los alrededor de 30 que comandaría Ritondo no llegarían ni a la mitad de los 129 diputados que requiere el quórum. Y en el Senado el panperonismo no solo mantiene la primera minoría, sino que aumentó de 31 senadores en 2021 a 33 en diciembre de 2023 mientras que Juntos por Cambio se redujo de 31 a 24 senadores, de los cuales solo seis son del PRO, que si todos se alinearan con Macri-Bullrich para sumarse a los siete senadores nuevos de La Libertad Avanza, 13 en total,  también estarían a menos de la mitad del quórum que son 37 senadores sobre el total de 72 que tiene esa Cámara.

O sea que buscando más cambio que juntos, Mauricio Macri, aun sumando a Milei, lograría poder introducir menos cambios, justamente por estar menos juntos.

Mientras que el panperonismo o Unidos por la Patria –que en Senado no perdió nada frente a la marea libertaria, y en realidad ganó– en Diputados perdió mucho menos que Juntos por el Cambio porque de 118 diputados en 2021 pasará a 108 a partir del 10 de diciembre y le resultaría menos complicado que al tándem Macri-Bullrich más La Libertad Avanza sumar a parte de los 34 diputados radicales, de los seis que tendrá la Coalición Cívica, de los 11 de Rodríguez Larreta/Frigerio/Monzó de las palomas del PRO, además de parte de los partidos provinciales: Río Negro y Misiones son ocho diputados; cordobesistas y lavagnistas, otros ocho diputados; el Movimiento Popular Neuquino, un diputado; y la izquierda del FIT, cinco diputados.

Por cómo se votó para conformar el Poder Legislativo la sociedad parece haber elegido en alguna mayor proporción juntos que cambio, aunque siempre cambio.

Aun en un triunfo electoral de La Libertad Avanza no parece muy inteligente la estrategia de Mauricio Macri de apostar a Javier Milei en detrimento de Juntos por el Cambio si esa estrategia hubiera sido consciente, porque menos cambios podrán introducir con menos Poder Legislativo, aun asumiendo que con las partidas discrecionales del Poder Ejecutivo un presidente libertario pueda comprar votos de legisladores que le respondan a los gobernadores que recibieran obras e inversiones a cambio.

Quedando la paradoja de que quien podría producir más cambios fuera el panperonismo y no el panantiperonismo, cumpliendo aunque cuatro años más tarde el vaticinio del prestigioso economista que predijo la crisis de las hipotecas de 2007, Guillermo Calvo, quien en 2019 dijo que el peronismo tenía más posibilidades de producir los cambios ortodoxos que la economía argentina necesitaba porque tenía más poder. No lo tuvo Alberto Fernández por responsabilidad compartida con Cristina Kirchner y restará por ver si fuera electo Sergio Massa si él realmente pudiera. A su favor, de resultar electo, no estaría Cristina Kirchner presidiendo el Senado, sino un moderado como Agustín Rossi.

Metonímicamente, Javier Milei es Mauricio Macri y Sergio Massa es Rodríguez Larreta

Si Macri se hubiera presentado como candidato en las PASO y si Milei hubiese quedado subsumido en la interna de Juntos por el Cambio, si, si, si... todo podría haber sido distinto para Juntos por el Cambio pero hoy su irresuelta interna entre “juntistas” y “cambistas” se dará igual aunque sin que sean sus candidatos quienes la representen. Como decía Maquiavelo, el príncipe precisa al mismo tiempo voluntad y fortuna. Ahora la fortuna decidirá por Milei o Massa.