miércoles 10 de agosto de 2022
COLUMNISTAS Diálogos

Realidad y ficción

01-07-2022 23:55

Veamos. Están las personas de la vida y las personas del arte. Así las clasifica Macedonio Fernández. En la primera categoría estarían los humanos, en la segunda los personajes de libros o películas, por lo general a cargo de representar a la sociedad: sus modalidades, épocas, características, excentricidades, penurias, etc. Pero ¿qué pasa cuando se invierte la ecuación y del arte surgen modelos que determinan la historia de la humanidad?

Veamos entonces: se enciende el televisor, la computadora o el celular. En la plataforma popular comienza la serie elegida. Y aparece un actor –mezcla de Mr. Bean con Merlí, pero ucraniano– que representa a un aparentemente insípido profesor de historia de un colegio secundario, que de golpe manifiesta a viva voz sus ideales morales y políticos, mientras uno de sus alumnos lo graba en secreto, desde una ventana, para luego subir el video en las redes que alcanza cinco millones de vistas. Por otro lado vemos a tres o cuatro mafiosos, filmados en planos muy sugestivos, labios carnosos y sarcásticos moviéndose con desidia, manos regordetas lanzando los dados en un tablero del estanciero, anteojos excéntricos de mirada esquiva; ellos son los que determinan quién será el futuro presidente de Ucrania, bajo el disfraz de la elección democrática.

Están las personas de la vida y las personas del arte. Así las clasifica Macedonio Fernández 

Seguimos viendo: el profesor de historia será el títere elegido por los poderosos.  Pero al asumir como presidente, se le presentan fantasmas sugiriéndole actitudes (Abraham Lincoln), acciones rotundas (el Che), o advertencias (Julio César).  De manera paródica, va adquiriendo  un compromiso ético: despide a los cientos de guardias que conforman su seguridad, se desplaza caminando, en bicicleta o transporte público; reclama impuestos, disuelve sobornos, rechaza cineastas obsecuentes con el Estado...

No podemos dejar de ver: el actor que representa al presidente ucraniano elegido por los poderosos es el mismísimo Volodimir Zelenski. La serie que ahora difunde Netflix titulada El servidor del pueblo de 2017 le permitió ganar las elecciones. Millones de personas lo vieron, millones de personas se fueron.