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RUMBO EL 23-J

El PJ apuesta fuerte al trabajo territorial y a capitalizar votos por el “narco escándalo”

Dirigentes de Hacemos Unidos por Córdoba recorren los barrios donde el peronismo se impuso, aunque el porcentaje de votantes el 25 de junio fue relativamente bajo: el objetivo es lograr que vote el 75% del padrón es esos lugares, contra el 62% que sufragó para gobernador. A la par, estiman que se producirá un efecto negativo con los concejales en la lista de Rodrigo de Loredo salpicados con causas de narcotráfico o narcomenudeo.

Passerini recibe un concejo de Llaryora al oido
Passerini junto a Llaryora | Perfil Cedoc

La última semana antes de las elecciones del próximo domingo promete ser frenética para el peronismo de Córdoba. Aunque nadie lo reconocerá públicamente, la irrupción del denominado “narco escándalo” que salpica a dos concejales de Juntos por el Cambio, le permitió a la lista que encabeza Daniel Passerini “achicar la distancia” con Rodrigo de Loredo y ahora se animan a decir que la elección será “palo a palo”.

“Rodrigo llevaba una ventaja, es cierto, pero a medida que fue pasando el tiempo y desde que saltó el tema del narcotráfico, la tendencia empezó a cambiar”, reconoce un llaryorista de la primera hora, que arroja un dato que ninguna de las dos fuerzas publicará: “La última encuesta que hicimos le da a Passerini una ventaja de tres puntos. La que manejan en Juntos por el Cambio lo da ganador a Rodrigo por casi 5. ¿La verdad? Está para cualquiera”, señala.

Y añade: “La diferencia que logramos el 25 de junio en la Capital no se puede traspolar de manera directa, pero es un buen indicio”.

Héctor Campana, el jefe de campaña de Hacemos Unidos por Córdoba, no duda al respecto: “La periferia votó al peronismo pero ahí tenemos que sumar algunos puntos más. No coincido con los que dicen que al tratarse de otra elección vamos a caer en Capital: la mejor encuesta que podemos tener es la del 25 de junio”, sostuvo en diálogo con PERFIL CÓRDOBA.

Un dirigente de peso que recorre la Capital le puso números a la estrategia de Hacemos Unidos por Córdoba. “En los barrios de la periferia donde ganamos fue a votar, en promedio, el 62% del padrón. El objetivo es que el domingo que viene ese porcentaje llegue al 75%”, sostuvo ante este medio.

Aunque el porcentaje a alcanzar parece muy elevado, el dirigente aporta un dato clave: “En la mayoría de las zonas donde ganó Juntos por el Cambio, el porcentaje de votantes llegó al 78%. Más o menos eso es lo que tenemos que lograr”.

Con los resultados del 25 en la mano, los llaryoristas reconocen que el gobernador electo no exageraba cuando arengó a la tropa en la previa de las elecciones provinciales. “Martín insistió siempre con movilizar el aparato al 100%, pero eso no sucedió. En algunos barrios hubo dirigentes no jugaron a fondo”, advierte un llaryorista que prefiere evitar la polémica pero desliza que algunas encuestas que salieron desde El Panal “jugaron en contra”. “La gente leía o escuchaba que la diferencia era de más de 15 puntos y muchos no fueron a votar. Eso no puede volver a pasar”, señaló.

Resulta difícil para el entorno del actual intendente entender por qué “la victoria no está garantizada”. Y exhiben tres datos para tratar de entender el comportamiento del electorado: Llaryora ya ganó las elecciones; tiene una imagen positiva que ronda el 60% y la gestión está por encima de ese porcentaje. Además, Passerini es parte del equipo y promete continuar con las obras que se encuentran en ejecución. “Sería una locura perder esta elección”, añade.

En ese sentido, Campana defiende el “sigamos haciendo” como tema central de la campaña de Hacemos Unidos por Córdoba. “Los que dicen que Daniel no propone nada en comparación a De Loredo, es porque no quieren ver la realidad. En la Capital se han hecho obras que no se hacían desde la época de Rubén Martí. Se proponen ideas nuevas pero principalmente continuidad y trabajo en conjunto con la gestión provincial. ¿Les parece poco?”, se pregunta.

Apuesta a los errores ajenos. En el peronismo insistirán con los candidatos de De Loredo denunciados o mencionados en las causas judiciales. Se trata de los postulantes ubicados en los puestos 9 y 10 de la lista, dos lugares expectables si se tiene en cuenta que el ganador se lleva 16 lugares al Concejo Deliberante y el segundo, en una elección pareja, puede llegar a 10/11 ediles.

Se trata de la dirigente de la juventud del PRO, Jessica Rovetto Yapur, cuya pareja, Lucas Luciano Agüero, figura en una causa por narcotráfico en la Justicia Federal, según confirmó el fiscal federal Maximiliano Hairabedian.
El otro es el candidato de la UCR César Chesarotti, cuya vivienda fue allanada en el marco de una causa por drogas.

El peronismo cargó fuerte desde las redes sociales y en las apariciones que tuvo en la semana que pasó Passerini. “Esta semana eso se va a intensificar. Entiendo que Rodrigo esquive el tema, pero acá estamos hablando de gente que tiene causas, o al menos algún tipo de relación con el narcotráfico, y que pueden llegar al Concejo Deliberante”, dice un dirigente del PJ que hoy recorre las zonas donde Llaryora no resultó favorecido.

La duda que tienen algunos dirigentes de Hacemos Unidos por Córdoba es cuánto pueden impactar las denuncias a la hora del voto. “Es difícil saberlo. Hay que ver si la gente termina de entender quién está con quién”, destaca un allegado a Passerini.
En ese sentido, la estrategia de campaña del radical tiene un punto fuerte, aunque el evolucionista “se corta solo” en la mayoría de las acciones publicitarias.

Aunque en su equipo de campaña ya están acostumbrados y reniegan de algunas decisiones, reconocen que no utilizar el sello de Juntos por el Cambio en las piezas gráficas y audiovisuales hoy representa una ventaja.
“Si te fijás bien, en las publicidades en televisión aparecen los candidatos para las PASO y los de la intendencia, todos juntos. La gente está muy confundida y hablar de dos elecciones los confunde más. Rodrigo aparece solo, sin el sello partidario y sin su vice. Es buena la jugada”, señala un especialista en campañas electorales.

Meterlo al barro a De Loredo es parte de la estrategia del PJ. Desde el entorno del radical son tajantes: “Eso demuestra quién va arriba en las encuestas. No nos olvidamos que Llaryora no le respondía a Juez. Ahora, Rodrigo no le responde a Passerini”.
Con todo, en el peronismo confían en ganar en la periferia, como el 25 de junio, pero con más gente concurriendo a votar.