jueves 02 de febrero de 2023
CóRDOBA ENTREVISTA EXCLUSIVA A LAURA BENGOA

“Enfrentamos a alguien con mucho poder, se acercó gente que no se anima a declarar”

Diálogo a fondo con la hermana de Alejandra, la víctima fatal del siniestro vial por el que está imputado el expresidente provisorio de la Unicameral, Oscar González. Habla sobre el estado de salud actual de Marina, su sobrina, y sobreviviente, el temor de posibles testigos y la necesidad de que se preserven todas las pruebas. Su convicción del choque. Qué recuerda Alexa.

11-12-2022 00:59

El sábado 29 de octubre último, a la siesta, Alejandra Bengoa (56) se subió a su Renault Sandero en Mina Clavero, junto a su hija Marina (14) y una amiga de esta, Alexa (15), para venir a Córdoba. Aquí se encontrarían con su hija mayor Vera (19), quien reside en esta ciudad porque estudia Cine en la UNC. Irían las cuatro a un recital.

Alrededor de las 16, por el carril en el que circulaba Alejandra en el Camino de las Altas Cumbres, se produjo el impacto casi frontal con el BMW que era conducido por Oscar González, el político peronista más influyente de Traslasierras.

González no sufrió lesiones importantes. Alejandra murió poco después en el hospital de Mina Clavero. Su hija y la amiga fueron atendidas en el Hospital de esa ciudad y luego trasladadas al Hospital de Niños, donde continúan internadas a más de 40 días del siniestro.

En un segundo, la vida les cambió por completo. Alexa quedó postrada: ya no podrá caminar. En tanto, Marina, padece de secuelas importantes tanto en el hígado como en la columna.

PERFIL CÓRDOBA dialogó con Laura Bengoa, hermana de Alejandra. Reconoció que enfrentan a alguien con mucho poder y la familia teme que se alteren las pruebas. Hasta el momento, como publicó este medio el domingo pasado, el informe preliminar de la pericia confirmó que el punto de impacto se produjo en el carril donde circulaban las víctimas. González se cruzó de mano y por eso se produjo el choque.

Falta realizar la pericia mecánica que explique cómo y por qué ocurrió. Laura aportó fotos inéditas. Son el último retrato que Alejandra le envió cuando emprendían el trágico viaje. En esa imagen se puede ver la cartera que, además, desapareció del auto siniestrado, como el celular de Alexa. Es parte de la investigación penal: qué sucedió con la escena del choque, donde se ven a familiares de González sacar bolsos del auto cuando la familia de Bengoa no pudo tocar –ni siquiera ver– el Renault siniestrado.

—¿Cómo está Marina?

—Está bien, pero todavía falta bastante. Tiene lesiones óseas que resolver con una operación. Es un problema de un ligamento entre las vértebras y hay que fijarlas. Tiene el brazo y la pierna quebrados. Por delante tiene una cirugía importante en la columna y también ahí verán los drenajes del hígado. Si está bien, los podrán sacar. No tenemos fecha para la cirugía, depende de cuándo llegue la prótesis.

—¿Qué fue lo que más le afectó el choque?

—El hígado. Los pulmones estuvieron complicados pero no quedaron lesiones. El impacto del golpe le produjo un aplastamiento que hizo que estuviera casi un mes con asistencia respiratoria.

—¿Puede moverse?

—No se puede levantar por la lesión de la columna. Tiene una pierna inmovilizada. Necesita asistencia permanente pero no tiene comprometida la movilidad.

—¿Cómo está emocionalmente, particularmente por la ausencia de Alejandra?

—Recién ahora está empezando a ponerse más triste. Tal vez por el cansancio de estar internada está pensando más y llora más. Estaba con mucha morfina por sus dolores y ahora que ya se la han dejado de aplicar está mucho más sensible.

—¿Qué recuerda del impacto?

—Ella dice que nada, tampoco que iban a un recital. Pero nos dijeron que eso es normal, que es posible que de a poco recuerde, como también puede que ello no ocurra nunca, que no es un problema orgánico sino emocional, causado por el shock.

—¿Y Alexa?

—Alexa sí recuerda bien. Yo no hablé con ella pero sé lo que me ha contado su mamá. Estuvo consciente más o menos hasta que la subieron a la ambulancia. Recuerda que en el viaje iban cantando; que vio una especie de sombra que se les cruzó y las embistió, que mi hermana pedía ayuda. Ella no sentía las piernas y se arrastró hasta Marina que estaba con la cabeza llena de sangre.

González dijo que su hija, que es médica, y su yerno fueron a ver a las chicas en el hospital, ¿cómo sucedió eso?

—Fue a ver a Nassia, la mamá de Alexa, no a nosotros. Según me contó, la señora fue con su esposo, le dijo que no iban en representación del padre, que iban por su cuenta. La mamá de Alexa le preguntó qué haría si le sucediera algo similar y la hija de González le respondió: “Que le caiga todo el peso de la ley”. Inclusive, Nassia le dijo algo sobre los comentarios de la pareja de González en un audio. Y ella le respondió: “Yo no tengo nada que ver con esa señora”. La hija de González le preguntó si podía darle un abrazo, no recuerdo si le dijo que sí o no, y se fue.

—¿Se reunieron alguna vez con la fiscal?

—Nos recibió y fue muy amable. Yo fui a Mina Clavero a recibir el cuerpo de mi hermana. La autopsia se hizo en Villa Dolores. De la reunión con la fiscal me dio la sensación de alguien fiable. Cuando la vimos ya había dictado la imputación. Eso me dejó tranquila. Había tomado medidas en la investigación, las que haría cualquier fiscal en este tipo de hechos. No obstante, el abogado de González (Miguel Ortiz Pellegrini) las cuestionó porque no había peritos de parte. Nunca los hay en el momento del choque. Esto no quiere decir que esté conforme con todo lo actuado hasta hoy, en principio me parece que quiere hacer las cosas bien. Tiene esa oportunidad histórica y esperemos que esté a la altura.

Ultima foto
LA ÚLTIMA FOTO. Alejandra en el auto justo antes de emprender el viaje fatal. Muestra la cartera que desapareció del lugar del siniestro. Tampoco se encontró el celular de Alexa.

—¿Ella les dijo si también investigaba cómo se había invadido la escena y la desaparición de objetos de tu hermana?

—Hay también una causa federal. La fiscal Gallarato sé que inició otra investigación que puede derivar en otra causa porque faltaron cosas de la escena del crimen. Falta la cartera de mi hermana. Tengo la foto de mi hermana saliendo para el recital, en el auto, con las chicas sentadas atrás y guardando algo en la cartera, que parece que estuviera diciendo “mirá qué cartera llevo”. Sí están los documentos, dinero, pero no su cartera, a la que queremos recuperar por el valor sentimental. Tampoco apareció el celular de Alexa. Estas faltas hablan del mal manejo que tuvo la Policía.

—¿Ustedes tienen la sensación de que están frente a alguien con mucho poder?

—Sí. Hablé con gente que no se anima a declarar porque trabaja para el municipio y la Provincia. Una docente me dijo que tenía miedo de quedarse sin trabajo. Otras personas que tampoco lo hacen (declarar) porque trabajan en entes estatales bajo contrato y temen quedarse sin ellos.

—González habló de dos testimonios que dicen que Alejandra sobrepasó un camión antes del choque.

—Tengo entendido que son quienes le ayudaron a retirar los bolsos y que son parientes suyos. Hay gente que también declaró que fue superada por él en la ruta a alta velocidad y en doble línea amarilla. Ahora, nosotros decimos lo siguiente: más allá de que él viniera conduciendo mal (cosa que por su historial de infracciones podemos presumir y que esperamos se investigue) y hasta supongamos que mi hermana también haya sobrepasado algún auto (algo que jamás hacía), lo que estamos queriendo dilucidar es qué pasó en el choque. Es evidente que quien se cruzó de carril fue él. Mi hermana venía a una velocidad normal, en su carril y él se cruzó. Eso es evidente. Pero también tenemos miedo de que se alteren pruebas.

Choque
HUELLAS EN EL ASFALTO. Se ven manchas del impacto en el carril por donde circulaba Alejandra Bengoa.

—¿Por qué decís que estás segura de cómo fue el accidente?

—Por varias razones. Primero, se ve en el asfalto: está clarísimo. Segundo, por lo que cuenta Alexa. Tercero, porque sé cómo manejaba mi hermana. Vine a visitarla 10 días antes, me vino buscar y me trajo de nuevo a Córdoba y pude ver cómo manejaba en esa ruta. Además, tenía un auto de varios años por eso manejaba con precaución. Las chicas iban atrás, con cinturones de seguridad, sabía que llevaba a una chica que no era de ella, por lo que tomaría más cuidados. Estoy segura que no venía ni a alta velocidad ni sobrepasando camiones. Viajaba con tiempo. Todos esos cuidados previos no son los de una persona que manejaría temerariamente.

—Vos tuviste en el lugar, ¿qué es lo que se ve?

—Se ve cómo se rompieron los motores en el impacto. Están las manchas de los autos en el carril por el que iba Alejandra.

JULIO BAÑUELOS EN EL HOSPITAL: "NO SABEMOS QUÉ HACÍA AHÍ"

—¿Quién les informó a ustedes del choque?

—También eso. Nos llamó Vera desesperada. Una amiga le había dicho que vio el choque en los medios. Vera no sabía nada Nadie se comunicó, ni la Policía ni ninguna otra persona. González, hasta donde sé, no llamó a la ambulancia pero sí llamó para que lo vinieran a buscar y le sacaran los bolsitos del auto. No tengo claro si la ambulancia tardó mucho. También sé que él quería que las trasladen al hospital de Villa Dolores, pero era evidente que las chicas necesitaban asistencia más compleja. Surgió la posibilidad del helicóptero sanitario. La ministra de Salud nos dijo que ella decidió que no se lo enviara porque demoraba más y porque no se pueden llevar los tubos de oxígeno. Igual, no fueron con oxígeno sino que fueron con asistencia respiratoria manual todo el camino de Mina Clavero a Córdoba. Mientras estuvieron internadas allí, según el personal de salud del hospital, González estaba en una sala al lado de donde estaban tratando de salvar a mi hermana y que se escuchaban charlas y risas con el legislador (Julio) Bañuelos. También que los médicos se tuvieron que imponer para trasladarlas al hospital de Córdoba porque González insistía en trasladarlas a Villa Dolores.

—¿Por qué estaba Bañuelos ahí?

—No sé, habría que preguntarle a él. Me llamó 10 días después diciendo que estaba muy apenado, ya que conocía a mi cuñado y a mi hermana. Él había sido intendente de Mina Clavero y ellos hicieron trabajos para el municipio. Mi cuñado era fotógrafo. Mi hermana, que era artista plástica, también. Otra gran artista de Mina, Viviana Díaz Ramos, la contrató para hacer intervenciones en espacios públicos. Las hijas de Bañuelos fueron compañeras y amigas de mis sobrinas. Me dijo que estaba muy consternado y que no sabía que era mi hermana la que había muerto en el siniestro. No sé por qué aquel día estaba ahí. Me encantaría que se hicieran cruces de llamadas telefónicas para saber cómo llegaron todos, también la señora (aparentemente sobrina) que casualmente justo pasaba por el lugar del choque y le ayudó con los bolsos.

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