Al asumir la presidencia de la Unión Cívica Radical de Córdoba, Matías Gvozdenovich sepultó cualquier intento de pacificación interna y de alguna manera dejó en claro cuál será su tono y su manera de conducir el partido. “Como presidente del Comité Provincia, voy a remitir al Tribunal de Conducta los antecedentes de aquellos dirigentes cuya expulsión solicitaré por haber puesto sus intereses personales al servicio de nuestro adversario histórico: el Partido Justicialista", sentenció ante la tropa propia que celebró la medida.
Lejos de un discurso protocolar, el legislador trazó una hoja de ruta que anticipa semanas de fuego cruzado. El objetivo declamado es la “desperonización” de la UCR cordobesa, lo que en los hechos implica un proceso selectivo de depuración. Si bien se encargan de aclarar que no habrá “caza de brujas” o “listas negras”, la premisa política es contundente: un partido abierto no puede ser un partido infiltrado y la tolerancia no puede convertirse en complicidad. Por eso, a partir de esta semana, comenzarán a verse los primeros movimientos en este sentido.
Tribunal de Conducta
Para ejecutar el proceso, Gvozdenovich montó un dispositivo blindado. Anticipando lo que podrían ser recursos de amparo y maniobras legales que suelen dilatar las sanciones partidarias, el exintendente de Arias manifestó su respaldo al nuevo Tribunal de Conducta.
El cuerpo encargado de evaluar la disciplina de los dirigentes estará integrado por dirigentes de su estricta confianza como Héctor Hugo Cugat, Melina Garetto, Lucas Sebastián Durán, María Fernanda Pérez Ale, José Ramón Ibáñez, Carlos Alberto Felpetto —exintendente de Carlos Paz—, María Florencia Benítez y Darío Gabriel Peralta.

En la mesa chica radical revelan que el pedido de Gvozdenovich al espacio de Rodrigo de Loredo fue sin rodeos. “Yo no te pido nada, solo el Tribunal de Conducta; quiero que haya gente que no se cague [SIC]”, sintetizó el flamante titular radical.
La indicación para los vocales fue clara y no admite matices: no habrá margen para “abuenarse” o cualquier tipo de contemplación amistosa con quienes provocaron daño a las filas del centenario partido.
Comisión investigadora
El engranaje sumará una herramienta inédita mediante la conformación de una ‘comisión investigadora’ que contará con un representante por cada uno de los 26 departamentos provinciales. Este cuerpo actuará en coordinación constante con el Comité Provincia para recabar información territorial y mapear cada distrito.

La meta oficial es auditar la presunta influencia e injerencia directa del Partido Justicialista en las elecciones internas recientes del radicalismo. Los acusados deberán comparecer ante el organismo para realizar su descargo dentro de un procedimiento que imitará las garantías de un juicio formal. Desde la Casa Radical aseguran que en los próximos días comenzarán los primeros pedidos de audiencia y que aparecerán capturas de pantalla comprometedoras dejando en claro acuerdos que nada tienen que ver con el partido.
Dirigentes bajo la lupa
Aunque la conducción garantizó que habrá reglas, derecho de defensa y que se evitarán las listas indiscriminadas, en la trastienda partidaria ya circula una nómina precisa con nombres propios, algunos de los cuales fueron adelantados durante el minuto uno del discurso de apertura.
El pedido más urgente apunta a dar por concluido definitivamente el trámite de expulsión de la actual vicegobernadora Myriam Prunotto. En el caso del exlegislador Orlando Arduh, la intención es impedir que pueda reingresar al partido mediante una nueva ficha de afiliación, bloqueando cualquier intento de retorno.
En el interior provincial, las miradas se posan directamente sobre el intendente de Tanti, Emiliano Paredes. A la par, dentro del padrón capitalino sobresale Nora Díaz, dirigente histórica encargada durante años de las fichas de afiliación y señalada por haber llevado la disputa orgánica de la Casa Radical a los tribunales ordinarios.
Con el “joystick” del partido, De Loredo acelera su armado provincial para 2027
El tribunal también posará sus ojos sobre el legislador Dante Rossi, en medio del marcado malestar que existe en un sector vinculado al becerrismo. La tensión podría alcanzar de igual modo a referentes como Juan Jure y Ramón Mestre. Cerca de Gvozdenovich la advertencia corre sin eufemismos: si ellos aceleran, desde el Comité Provincia también se va a acelerar. En paralelo, fuentes partidarias deslizaron que la exdiputada Soledad Carrizo podría ser sometida a investigación bajo otras acusaciones, salpicada por su posicionamiento e inserción en el esquema oficialista de La Libertad Avanza.
El nuevo mapa con la mirada en 2027
Según adelantó el propio Gvozdenovich, de aquí a diciembre se prevé una intensa reforma orgánica. Entre el jueves y el viernes de la semana entrante se realizará la primera reunión del Comité Provincia para empezar a coordinar la labor de los delegados departamentales. En esa agenda, Gvozdenovich impulsará una reforma integral de la Carta Orgánica y un marco reglamentario que faculte de manera expresa al partido para autorizar y firmar futuras alianzas electorales, tal vez el punto que más importa en este momento, el de quedar en libertad de acción a la hora de acordar con otros partidos, entre ellos, La Libertad Avanza sobre el cual aún no hay grandes avances, principalmente por la encrucijada de definir quién encabeza la misma.
El radicalismo cordobés entra así en un terreno de definiciones donde la conducción dejó en claro que jugará con los dientes apretados.