Milagros todavía tiene un balín alojado en la mandíbula después de haber sido alcanzada por un disparo de aire comprimido mientras se encontraba en Plaza España, en la ciudad de Córdoba. El hecho ocurrió el viernes, cuando la joven se disponía a retirarse del lugar.
“Me estaba poniendo el casco de la moto y sentí un golpe en la cara. Pensé que me habían tirado con una piedra, pero después vi que me salía mucha sangre y entendí que no podía ser eso”, relató en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM).

Tras el impacto, la joven se dirigió a su trabajo para limpiarse la herida y luego, camino a su casa, se cruzó con policías a quienes les comentó lo ocurrido. Según contó, no recibió indicaciones médicas ni asistencia. “Los policías me miraron y nos dijeron que estaban notificando algo en Plaza España, pero no me dijeron que fuera al médico ni me preguntaron cómo estaba”, sostuvo.
Recién al día siguiente, cuando el dolor aumentó, decidió consultar. Los estudios confirmaron que el proyectil había quedado alojado en profundidad. “Me hicieron las placas y me explicaron cómo había ingresado y qué tan profundo estaba. Es muy profundo y todavía lo tengo en la mandíbula”, explicó.
La joven continúa con antibióticos y controles médicos, mientras los especialistas evalúan si conviene retirarlo o dejarlo para evitar riesgos mayores. “Están entre las dos posibilidades. Como está muy profundo, tocar puede ser más peligroso”, indicó.
Evalúa acciones judiciales
El episodio, que también dejó herido a un repartidor, generó una investigación judicial tras identificarse a dos jóvenes que habrían disparado desde un departamento en Nueva Córdoba. Milagros confirmó que analiza avanzar con una demanda. “Estamos viendo ese tema, en principio sí”.
A raíz de la lesión, la joven debió suspender sus actividades laborales y académicas, ya que continúa con dolor e inflamación en la zona afectada. “El primero y segundo día me dolía mucho el oído y la mandíbula. Ahora me duele cuando hablo mucho o mastico”, explicó.
Quiénes son los detenidos
La investigación avanzó en las horas posteriores al ataque y la Policía detuvo a dos jóvenes señalados como presuntos responsables de los disparos con un arma de aire comprimido.
Según fuentes oficiales, los detenidos son Franco Agustín Alessio, de 27 años, residente del departamento desde donde se habrían efectuado los disparos, y Ramiro Montes, también de 27 años, quien se encontraba en el lugar al momento del hecho.
Cabe destacar que Milagros no fue la única herida: un repartidor también recibió un balín en la espalda y avanza con acciones legales.