Traas una semana del femicidio de Rocío Belén Gómez, la joven de 25 años asesinada en Santa María de Punilla, su madre rompió el silencio y volvió a exigir justicia. Miriam Palacios afirmó que el acusado, Maximiliano Baudraco, ejercía violencia desde hacía años.
"Yo veía venir que iba a pasar algo grave. Hoy vine con la fuerza para pedir justicia, para que él pague lo que le hizo a mi hija", expresó.

La mujer contó que el ataque ocurrió pocos minutos después de compartir un festejo familiar por su cumpleaños. Mientras descansaba, escuchó los gritos de su hija y salió desesperada a buscar ayuda. "Pensaba que le estaba pegando como siempre. Salté por la ventana para pedir ayuda y no pude hacer nada", recordó en diálogo con ElDoce.
Las denuncias previas y la restricción
Según explicó, ella también había denunciado años atrás al ahora detenido por hechos de violencia en su contra. Esa causa derivó en una condena y en una orden que le impedía acercarse al grupo familiar.
Sin embargo, sostuvo que la medida nunca se cumplió de manera efectiva. "Tenía una orden de no acercarse, pero él se acercaba igual", afirmó.
Palacios explicó que insistía para que su hija terminara la relación porque, según dijo, las agresiones eran reiteradas.
La representación de la familia quedó a cargo de la abogada Daniela Morales Leanza, quien pidió analizar cómo actuó la Justicia antes del femicidio.
La letrada consideró que deben revisarse los controles sobre el cumplimiento de las medidas impuestas al acusado y sostuvo que, con los antecedentes existentes, el hombre no debería haber estado en libertad. A su criterio, el caso presenta elementos que obligan a evaluar si el crimen pudo haberse evitado.