La ternura es un bien más bien escaso en este mundo cada vez más cruel. Ternura que puede traducirse en cuidar a quienes nos cuidaron o acompañar las angustias de amores y ausencias, en Bali, de Federico Jeanmaire, es la savia de la maestra jubilada que decide servir a su madre senil hacia la oscuridad. Que con la imaginación y la palabra alquímica en playas doradas e islas vikingas, en las alas cervantinas, llevan a las angustias del presente ser la posibilidad de la liberación antes de la posibilidad, a salvar de lo reinante y todos sus engaños. Que pueden venir en bigotes finitos como los de Ricardo.
El mejor lector entre nosotros del Quijote, Jeanmaire, aventura en esta trunca novela epistolar, a través de correos electrónicos con un hermano que contesta mezquino, un mundo con dosis de locura que ayuda a vivir. Así tanto la narradora como a la madre encuentran otras verdades, distintas a las realidades o las definiciones de diccionarios, que les permiten sanar y saldar. Retomando el autor algunos momentos autobiográficos y la técnica del diálogo a la distancia de Las madres no les decimos esas cosas a las hijas, la “atrofia lectora”, la falta del represivo y violento voceo de los hombres, potencia a esta mujer antes invisibilizada, “sobre todo, porque no abrís mis correos y, gracias a tu ausencia de ganas de leerme, puedo explayarme con absoluta libertad. Encontré un lugar mío, propio, repleto de palabras, que me permite ser yo dentro del desorden. Ni entenderme ni ordenarme, ser yo”. En ese desorden, que ahoga manotazos de lo que debería ser, colabora el puente con una generación más joven, que romperá mandatos plantando la Madre Tierra.
“Casi todos los días de mi vida he esperado que modificaran sus conductas los seres humanos que habitan el mundo. Hasta que, un día cualquiera, me cansé de esperar”, de Darwin o el origen de la vejez, opus ganador del escritor en España en 2021, es la frase lanza de un hombre frisando los sesenta. Esa misma zona que Jeanmaire ha desarrollado en varios relatos, desde la casi inaugural La patria, pasando por Mitre y la traducida en varios idiomas Más liviano que el aire, regresa en Bali a épocas en que nuestros mayores son apaleados y asordinados. Juntas, la escribiente y su nueva amiga, se encaminan hacia otro final por escribir.
La cadencia y el lenguaje pueblerino recuerdan a Manuel Puig, el hermano en fuga Miguel Ángel de Bali podría ser parte de la novela familiar de José Casals, Toto, en La traición de Rita Hayworth, aunque con las pastillas extras de humor de Jeanmaire. Nunca sus personajes son melodramáticos sino que poseen la liviandad de reírse de sí mismos con ganas. La angustia de los primeros correos, a medida que escribe y se des-escribe la maestra en sus setenta, avizora la esperanza que nació en simultáneo de las risas y las caricias de la cocina y el jardín, del limonero y el gato en la medianera. Para cortar y nunca más en la vida llamar a Gente que No.
Bali
Autor: Federico Jeanmaire
Género: novela
Otras obras del autor: Wërra; Amores enanos; Miguel; Más liviano que el aire; Lo que resta de la vida; Tacos altos; La banda de los polacos; Vida interior; Papá; Mitre
Editorial: Entropía, $ 35.000