Una tarde octubre de 1857, las hermanas Burden, Jane y Elizabeth, fueron a ver una obra de teatro de la compañía Drury Lane Theatre en Oxford. Ni para Jane ni para Bessie, como le decían a la hermana menor, era una salida habitual, ya que pertenecían a una familia obrera de Inglaterra: su padre era mozo y su madre, lavandera.
Sin embargo, en ese lugar la vida de Jane cambió para siempre. Al terminar la función Dante Gabriel Rossetti, quien había asistido con otro amigo artista, quedó maravillado con la belleza “extraña” de Jane. Su rostro muy ovalado, una cabellera negra y muy tupida, su altura y la flacura, le parecieron a Rossetti características perfectas para pedirle que sea su modelo.
Así fue y no sólo del pintor prerrafaelita para el que posó unas cuantas veces sino para Willíam Morris con quien se casó, tuvo hijos y participó del proyecto de la compañía que fundó en 1861 y que rápidamente se hizo conocida por los objetos que diseñó y fabricó para el interior de las casas (papeles pintados, textiles y muebles hechos a mano) y su estilo se convirtió en sinónimo del movimiento de artes y oficios británicos de finales del siglo XIX.
Si bien Jane no estaba enamorada de Morris, dedicó muchos años a su propia formación personal (no había tenido una educación cuando niña y joven) y al trabajo artesanal como bordadora en la empresa con Morris. En 1871, el pintor de la única pintura, la Bella Isolda que la tiene como modelo, se fue a Islandia. Al día siguiente, Dante Rossetti ya estaba viviendo en la casa de la que se había enamorado una tarde de octubre de 1857 en un teatro de Oxford al que había ido de casualidad.