viernes 09 de diciembre de 2022
DEPORTES Selección

Cómo Messi y Scaloni reconstruyeron un equipo que venía denostado de Rusia 2018

En medio de la tormenta se animaron a ponerle el cuerpo y volantear un equipo a la deriva. El entrenador, con la única experiencia de haber sido colaborador de Sampaoli, encaró el cambio generacional y tuvo la habilidad de rodear a Leo de un equipo que lo contuvo. Y el astro le respondió como más sabe, con actuaciones brillantes. Juntos rompieron una racha de 28 años sin títulos y sumaron un récord de 35 partidos invictos. Si hoy Argentina es candidata, es porque los Lioneles jugaron en equipo y pensaron en el destino de la Selección.

20-11-2022 04:01

La de Qatar será la última función de Lionel. Y la primera del otro Lionel. Uno es el jugador más famoso del planeta; el otro, el técnico más joven e ignoto del Mundial. Uno busca cerrar su carrera con el trofeo que le falta para llenar el álbum; el otro toma a Qatar como punto de partida de una carrera impredecible. A pesar de los extremos, ahí están, juntos. A Messi y Scaloni los cruzó el destino para que intentaran lo que hace cuatro años parecía una utopía: bordar la tercera estrella en la camiseta de la Selección.

La historia comenzó a escribirse, cuenta la leyenda, en el cajero automático del predio de la AFA en Ezeiza. Después del papelón de Rusia 2018 nadie quería asumir el desafío de entrenar a un grupo de jugadores conflictivos bajo una conducción dirigencial desprolija. El escenario era desfavorable desde donde se lo mirara, por eso Marcelo Gallardo, Diego Simeone y otros entrenadores se turnaban para decir que no. Y ahí, entre tanta desolación, ocurrió el episodio del cajero.

Scaloni, que venía de ser ayudante de Sampaoli, estaba a punto de sacar el dinero que le quedaba en la cuenta, volver a su casa y pensar en su futuro. Cuando se lo cruzó Chiqui Tapia, presidente de la AFA, y le lanzó: “¿No querés agarrar el equipo, es solo por dos meses?”. Dijo que sí, claro, pero con la secreta convicción de que no iban a ser solo dos meses.

Scaloni Tapia
Tapia y Scaloni, empezaron en puntas de pie y llegaron al Mundial 2022 como dueños del fútbol argentino.

 

Lo primero que planteó el flamante DT interino fue una renovación. Le puso el pecho a la limpieza generacional. Afuera Higuaín, Mascherano, Banega, Biglia, Di María y Agüero. Empezaba un ciclo sin club de amigos. Mantuvo a Messi, por supuesto, y lo rodeó de futuro: Paredes, Palacios, Lautaro y Ángel Correa, entre otros. Durante el interinato jugó seis amistosos: ganó cuatro, empató uno y perdió el restante. Para Tapia fue suficiente: en noviembre de 2018 lo oficializó como entrenador de la Selección. 

La apuesta le salió bien al presidente de la AFA: Argentina se quedó con la Copa América del año pasado nada menos que ante Brasil, nada menos que en el Maracaná, victoria que rompió una racha de 28 años sin ganar títulos y que estiró el invicto de la Selección a 35 partidos. 

Una mirada retrospectiva del ciclo Scaloni resalta sus méritos: le dio el arco al Dibu Martínez, uno de los arqueros más sólidos de los últimos tiempos; sorprendió con el Cuti Romero, elegido el mejor zaguero del fútbol italiano, consolidó en los laterales a Gonzalo Montiel y Marcos Acuña y les aseguró el puesto a nuevos talentos como Leandro Paredes, Giovani Lo Celso, Rodrigo De Paul y Lautaro Martínez.

También resucitó a Di María, que venía defenestrado, y le encontró su mejor versión. Pero sin dudas la mayor virtud del conductor fue que hizo sentir a Messi a gusto, cómodo, acompañado dentro del campo de juego. Ahora Leo ya no carga con la obligación de ser el 10 de los milagros. Sigue siendo el mejor, pero no está solo. Es el director de una orquesta con buenos solistas que no desafinan y se complementan. Esto le devolvió la alegría de vestir la celeste y blanca. Nada menos. El propio Messi elogió al técnico por “su manera de comunicarse, de tratar a los jugadores, de saber preparar bien los partidos”.

Este martes desde las 7 de la mañana se verá si efectivamente el equipo que se armó responde a los dos Lioneles.

 

Los récords que le falta romper a Leo

A los 35 años, la lista de récords batidos por Lionel Messi a lo largo de su carrera es tan larga como impresionante. En este Mundial el astro albiceleste puede seguir ampliándola. Estos son algunas de las principales marcas que Messi aspira a quebrar en este torneo:

Cantidad de mundiales jugados. Es la más sencilla a la que puede llegar: el martes 22, en el estreno argentino ante Arabia Saudita, Messi tomará parte formalmente en su quinta fase final mundialista, alcanzando el récord que solo ostentan cuatro jugadores.

Partidos disputados en mundiales. En sus cuatro participaciones anteriores, Messi disputó 19 partidos, lo que lo deja cerca de llegar al récord de Matthaüs con 25. Leo alcanzaría esa marca si Argentina llega a semifinales en este Mundial, siempre y cuando dispute todos los partidos.

Goles convertidos. Lleva marcados seis tantos en fases finales de la Copa del Mundo, lo que lo deja todavía lejos del récord que ostenta Miroslav Klose, con 16. En este Mundial necesita por lo tanto diez goles.

Doble Balón de Oro. En Brasil 2014, donde Messi estuvo más cerca del título al llegar hasta la final, fue galardonado con el Balón de Oro a mejor jugador de ese Mundial. Si termina Qatar 2022 como el mejor, se convertirá en el primero en lograr dos veces ese reconocimiento, ya que desde que la FIFA lo entrega oficialmente, desde el Mundial de España, ninguna estrella logró repetir.