Cuesta creer que un club con la historia y el apoyo popular del Flamengo se haya codeado tan poco con la gloria en la Libertadores. Por eso, acaso con el ojo puesto en esa cruel estadística, sus dirigentes se juramentaron cambiar la historia. Y para hacerlo armaron un equipo de estrellas que están a punto de cerrar un año perfecto, con la obtención de la Libertadores, el casi seguro Brasileirao que tiene en el bolsillo y la chance grande de sumar el Mundial de Clubes, quizá contra el Liverpool, el mismo rival al que le ganó la Intercontinental en 1981.
Así, fueron llegando nombres con trayectoria y hambre de gloria entre los que sobresalieron dos: un entrenador, el portugués Jorge Jesús, armador de un equipo que además de nombre tiene un marcado estilo qwue le valió ser sensación en los torneos locales y un cuco en el torneo continental. El otro es un golador extraordinario que sin embargo tropezó en su paso por Europa y que a principios de año llegó a Río de Janeiro para tomarse revancha: Gabriel Barbosa, alías Gabigol. Un animal de área que además tiene fina técnica.
En lo que va del año, Gabigol marcó en todas las fases de esta Libertadores y que ayer, contra River, demostró que un jugador de su talento puede estar ausente gran parte del partido, pero que en cuanto tenga una chance, cambia la historia.
Gabriel Barbosa, nacido en Sao Bernardo do Campo, fue descubierto nada más y nada menos que por una gloria del fútbol brasileño, Zico, cuando cuando jugaba Futsal para el Santos. Desde allí, su carrera fue vertiginosa: marcó más de 600 goles en las divisiones inferiores del “Peixe”, donde también se formaron, entre otros, Pelé y Neymar.
Luego del citado tropiezo en Italia y en Portugal volvió al Santos, que lo encontró en su mejor versión, lo que hizo posar los ojos del Flamengo en él, con el que firmó el 9 de enero de este año.
Así se ganó el corazón de los hinchas del “Mengao” a base de goles y festejos, que también se relacionaron con su personalidad desprendida, muchas veces envuelta en la polémica, como la que le valió la expulsión en ésta final.
“Siempre quiero marcar goles, pero más me importa salir vencedor del campo de juego”, sostuvo en varias oportunidades, para dejar en claro que ademásd de gol y técnica, le sobra personalidad.
38 años despues
Creer o reventar: 38 años después del día en que Flamengo se coronó campeón de la Copa Libertadores de América por primera vez en su historia, volvió a festejar con la obtención de su segundo trofeo. Un 23 de noviembre, pero de 1981, el equipo que tenía como figura estelar a Zico, una de las máximas leyendas del fútbol brasileño, vencía al Cobreloa de Chile por 2-0 en el partido de desempate jugador en el Centenario de Montevideo, con dos anotaciones de Zico. En aquel entonces, el ‘Mengao’ formó parte del grupo 3 junto con Atlético Mineiro, Cerro Porteño y Olimpia. Apenas logró 8 puntos (2 victorias, 4 empates y 0 derrotas), al igual que Atlético Mineiro.
En la segunda fase, Flamengo dejó en el camino a Deportivo Cali de Colombia y Jorge Wilstermann de Bolivia,lo que habilitó al conjunto dirigido por Paulo César Carpegiani a jugar la final. En la ida Flamengo ganó 2-1 pero en la revancha, en Santiago, los chilenos ganaron 1-0, lo que obligó al desempate en Uruguay, que ganó el Mengao.