“No me iba a sentir con capacidad para poner autoridad". Así, el ahora ex entrenador de Boca, Miguel Angel Russo, resumió este viernes las razones por las que, al verse condicionado por el presidente "xeneize" Pedro Pompilio a cambiar de colaboradores, de inmediato presentó su renuncia al cargo.
"Tiene que ver con la forma de ser de cada uno y por sus cualidades morales. Estos temas no entran en consideración porque son formas de trabajo”, sentenció Russo en declaraciones a TyC Sports cuando lo consultaron sobre su sentir por la “charla-reunión” que tuvo con Pompilio, luego de perder el Mundial de Clubes.
Refiriéndose a la decisión del presidente de hacerle reemplazar a su preparador físico, Guillermo Cinquetti, quien lo acompaña desde hace diez años, Russo expresó: “Estamos hablando de un profesional excelente que ante tanto trascendido lo único que se hace es mancharlo, cuando las cosas son más fáciles y se terminan por otros carriles”.
El entrenador evitó dar luego cualquier opinión más sobre la charla con Pompilio. “Son cosas que quedan entre Pedro y yo -sentenció-. He tenido logros, hemos sido competitivos en los dos torneos. Todo pasa por otros carriles: su nueva conducción, su forma de ver las cosas... Está en todo su derecho”.
Russo también se acordó de sus ex dirigidos: “Esto es muy claro; yo soy el primero que agradece haber trabajado con este grupo de jugadores en todos lo momentos y especialmente en la ultima etapa, en la que han asumido un rol fuera de los comentarios y los trascendidos. Todos se evadieron de todas las cosas con respeto a su cuerpo técnico y pensaron en los objetivos a corto plazo”.
“Fue un año para mi difícil, inclusive para Boca. El primer semestre estaba la candidatura de Macri, y después tocaron las elecciones internas dentro del club con todos los movimientos que eso genera, propios de una disputa electoral”, opinó.
“No fue fácil mantener el equilibrio en muchas situaciones y muchas cosas. Tuve la suerte de ganar la Copa Libertadores, que es la ‘copa madre’”, se jactó Russo.
“Si es una decisión correcta o no, eso lo responde el tiempo y muchísimas cosas que sucedan”, indicó por último el ex técnico de Boca en relación a su salida del club, aunque tal vez refiriéndose también a la decisión de Pompilio de propiciarla imponiéndole lo que -se sabía- él jamás iba a aceptar.