En Sudáfrica no todo es fútbol. El clima festivo que se vive por el mundial podría quedar opacado por amenazas de paro y el partido de Argentina-Corea del Sur que se disputará el próximo jueves en el estadio Soccer City de Johannesburgo puede sufrir las consecuencias.
Los trabajadores de la compañía estatal sudafricana de electricidad Eskom están negociando un aumento de sueldo que, de no cumplirse, puede desembocar en una huelga que afecte el suministro eléctrico en todo el país. La organización y el Gobierno, preocupados, apelan a la responsabilidad y dicen que “es inadmisible un paro los días de partido”.
Si Eskom - en plena negociación con sus empleados -no ofrece un aumento salarial tres veces mayor a la tasa de inflación y un subsidio de vivienda, la Nacional Union of Mineworkers (Unión Nacional de Mineros) aseguró que los miles de trabajadores irán a huelga.
Lesiba Seshoka, representante de la NUM, le dijo al diario local Times Live que “las negociaciones están en punto muerto”. “La situación requiere una huelga sin retraso”, agregó.
El paro que comenzaría el jueves afectaría el suministro de todo el país, pero en principio no debería ser problema para los estadios que cuentan con grupos electrógenos. Sin embrago, sí involucraría a los alrededores, dificultando las comunicaciones.