lunes 06 de febrero de 2023
DOMINGO Estilo y salud

Trabajar en vos

08-01-2023 01:29

El gran cambio puede desatarse transformando un pequeño hábito. Antes de ordenar el guardarropa primero vamos a organizar prioridades y hackear viejas creencias para que puedas vestirte desde lo que buscás sentir hoy. Por eso, la primera parte de este libro se basa en el autoconocimiento. (…) Una vez que reconozcas tu deseo sobre cómo querés sentirte y aprendas sobre tu forma de expresarte y comunicarte tanto física como verbalmente, vas a poder identificar qué personajes habitan en tu guardarropa y cuáles querés seguir sosteniendo. Sobre esa base vamos a hacer un eficiente détox analizando las prendas a conciencia desde lo que buscás sentir, y armar así un guardarropa cápsula que te inspire, resuelva e identifique. (…) 

Avatar te invita a un proceso para trabajar en vos, sin miedo a la mirada del otro, y que podrás hacer cuantas veces quieras, ya que somos ciclos y el cambio es parte de la evolución. Con este libro deseo brindarte recursos para entregarte al cambio en lugar de resistirte. Te propongo mirarte desde un lugar diferente, saliendo del “deber ser” para ver quién “querés ser”. Te propongo conectar con lo más genuino de vos para diseñar con libertad y creatividad un avatar coherente y armónico. A través de herramientas de autoconocimiento, ejercicios prácticos, casos reales de transformación y mi propia historia personal –ya verás como todos somos, en verdad, espejos–, iremos indagando en vos para (re) conectarte con quien sos. 

Avatar es un viaje al otro lado del espejo donde potenciarás su reflejo y tu imagen hasta llegar a expresar todo tu poder personal. 

A veces confundimos estilo personal con vestir a la moda. Las tendencias son una herramienta que pueden aportar algo o no a tu estilo, pero no son un pilar para marcar tu identidad. La idea es que tu estilo se vaya reformulando con tu propia búsqueda de identidad, etapas y procesos. Así que considero que la búsqueda de tu estilo debe ser flexible y elástica. No debemos tenerle miedo al cambio, es más: ¡lo necesitamos! Si el 20% de nuestro guardarropa cambia o aumenta cada año, no tiene que ser solo porque cambian las tendencias, puede ser también porque año a año nuestro estilo ha mutado por un nuevo trabajo, la llegada de la maternidad, una nueva actividad o un nuevo grupo social. 

También los cambios generacionales hacen que tu estilo se transforme. A los 20 es más cambiante, podemos usar una variedad de estampados, colores, texturas. Es un período donde no priorizamos la calidad. Probamos mucho porque estamos explorando y lo que compramos es más “fast fashion”. A los 20 nuestras posibilidades económicas pueden ser más acotadas. A los 30 y 40 años ya nos conocemos y nuestro estilo está más definido. Queremos cosas que duren más tiempo porque ya sabemos lo que queremos, y buscamos calidad, tanto en nuestro guardarropa como para la decoración de nuestra casa. Todas las etapas de nuestro estilo son pura expresión de lo que somos en ese momento, incluso cuando estamos perdidas. Dentro de este viaje, una de las formas de volver al eje es hacernos una pregunta clave: ¿Cómo te querés sentir hoy? 

Otra arista del estilo se vincula al movimiento y a los gestos. Está compuesto por nuestra forma de movernos, caminar, gesticular, hablar, escuchar al otro, el volumen y registro de nuestra voz y, por último, lo que decimos. Cuando todo esto se encuentra en armonía genera placer y bienestar por su sensación de equilibrio y naturalidad. No se detecta una pose forzada y resulta muy inspirador. ¿Es posible lograrlo? Absolutamente. ¿Cómo? Integrando todo lo que sos y potenciando los aspectos más positivos y constructivos de tu personalidad y de tu cuerpo para que colores, géneros, diseño y texturas de las prendas acompañen armoniosamente lo que buscás transmitir. 

Finalmente, al conectar con nuestro estilo personal producimos un cambio en nuestros valores, porque recordamos nuestras capacidades y conectamos con nuestras cualidades, nos quitamos prejuicios, nos deshacemos o reconocemos el “deber ser”, quitamos la mirada del otro para volcarla positivamente en nosotros mismos, porque despertamos sentidos que van más profundo que la lógica, como el sentido del tacto y de la vista que sanan heridas inconscientes al generar nuevos estímulos desde el placer de disfrutarnos. Conectar con nuestro estilo personal se vuelve un proceso absolutamente reconciliador.

A través de este proceso haremos conscientes todos tus aspectos integrando lo que sos, potenciando lo que más te gusta para gestionar tu estilo personal con libertad. Retomo una pregunta que hice anteriormente y que también realicé a las personas que hicieron el proceso conmigo para comprender claramente lo que se vive: ¿por qué se producen cambios profundos y positivos al conectar con nuestro estilo personal? Porque nos vuelve más creativas. Ganamos seguridad y confianza. Porque nos vemos como realmente somos. Porque sabemos lo que queremos. Porque vestirnos nos pone de manifiesto. Porque vestirnos es un sincero ejercicio que nos conecta con cómo queremos vernos. Nos animamos a conectar con nuestra esencia. 

Porque es un proceso de sinceramiento, autoconocimiento, liberación y autenticidad. Porque resalta la personalidad, refleja quiénes somos. Porque fluimos de adentro hacia afuera.

*Autora de Avatar de Estilo. Editorial Grijalbo (fragmento)

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