El acceso a un auto 0 km en la Argentina sigue demandando un esfuerzo elevado para un trabajador registrado, incluso después de los cambios que atravesó el mercado automotor en los últimos años. De acuerdo con la relación entre los precios de los vehículos y el índice RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), hoy hacen falta 14,5 salarios promedio para comprar un Renault Kwid, el auto sin restricciones de cupo más barato del mercado, que se toma como referencia entre los modelos de entrada de gama.
Nuevos créditos del Gobierno para comprar autos 0km y usados: montos, tasas y condiciones exigidas
El cálculo parte de un RIPTE de $1.946.028,12 y un precio de lista de $28.300.000 para el Kwid. Aunque actualmente el JMEV Easy 3, un eléctrico de origen chino, se ofrece desde US$ 16.900 o unos $26,1 millones en una promoción, su disponibilidad limitada y su ingreso bajo el régimen de importación con arancel cero hacen que el Renault continúe siendo una referencia más estable para medir la accesibilidad del mercado.
La comparación con años anteriores muestra una mejora en el acceso medido por salarios. En agosto de 2025 se necesitaban 14,6 sueldos para comprar el mismo Renault Kwid, mientras que en agosto de 2024 el Fiat Mobi Trekking, entonces el modelo más económico, demandaba 19,1 salarios promedio. Así, el esfuerzo requerido hoy es apenas 0,7% menor que un año atrás, pero representa una mejora de 19,4% frente a dos años atrás.

Un cambio que abre la puerta a Tesla: el Gobierno subió a US$ 35.000 el valor FOB para eléctricos y a US$ 18.000 para híbridos
En paralelo, el mercado automotor argentino atraviesa otra transformación vinculada con la apertura a los vehículos electrificados. El Gobierno modificó el régimen que permite importar autos híbridos y eléctricos sin pagar el 35% de arancel extrazona y elevó de US$ 16.000 a US$ 35.000 el valor FOB máximo para los vehículos 100% eléctricos que pueden acceder al beneficio. Para los híbridos convencionales y enchufables, el nuevo techo quedó en US$18.000, mientras que los mild hybrid mantienen el límite de US$16.000, de acuerdo al decreto 1128/2026 publicado en el Boletín Oficial, que reformó el Régimen de Importación de Vehículos Híbridos y Eléctricos con el propósito de incrementar la disponibilidad de unidades en el mercado local y promover precios más competitivos para los consumidores.
Según el Ministerio de Economía, la modificación responde a la necesidad de adaptar los valores de referencia a las características y precios de los vehículos eléctricos de última generación, cuyos costos de mercado ya superaban los límites establecidos hasta ahora.
El cambio resulta especialmente relevante para Tesla, cuyos modelos de entrada quedaban por encima del límite anterior. Con el nuevo esquema, las versiones más accesibles del Model 3 y el Model Y podrían competir por una parte del cupo de 50.000 unidades previsto para 2027.

Tesla trabaja con un modelo de venta directa al consumidor, por lo que esa estructura podría evitar parte de los costos de intermediación habituales de una red tradicional de concesionarios. Además, el régimen permitiría que las unidades lleguen desde distintas plantas de la compañía, como Estados Unidos, China o Alemania.
Esta medida no se tomó de manera aislada, sino que responde a la fuerte demanda que han tenido este tipo de vehículos en el último tiempo. Y es que durante 2025, los patentamientos de vehículos híbridos y eléctricos registraron un incremento del 90% respecto de 2024, al pasar de 13.500 a 25.600 unidades.
La expansión se profundizó en 2026, ya que en los primeros siete meses del año se patentaron 48.320 vehículos, lo que representa un aumento del 322% en comparación con el mismo período del año anterior.
La participación de este tipo de vehículos en el mercado también experimentó un avance significativo. Mientras que en los primeros siete meses de 2025 representaban el 4,4% de los patentamientos, en igual lapso de 2026 alcanzaron el 21,1% del total. Del conjunto de unidades registradas, el 72% correspondió a modelos beneficiados por el régimen de arancel cero.
Cuanto podría costar un Tesla en Argentina y la comparación con otros países del continente
Desde hace algunas semanas comenzó a correr el rumor sobre un inminente desembarco de Tesla en la Argentina. La empresa de Elon Musk, que ya cuenta con presencia en Chile, Uruguay y Colombia, recientemente abrió búsquedas laborales para contratar personal en el país. A esto se suman los cambios mencionados en el régimen de importación de vehículos eléctricos, que podrían facilitar la llegada de la marca al mercado argentino.
Según una estimación sobre los costos de nacionalización, un Tesla Model 3 con un precio de origen de alrededor de US$ 36.990 podría terminar en torno a US$ 62.000 a US$ 65.000 al público argentino, una vez contemplados el flete y seguro internacional, la tasa de estadística, los gastos portuarios, impuestos y un margen comercial.
Cambios en el régimen de autos eléctricos: fijan nuevos valores máximos para importar sin arancel
La cuenta contempla unos US$ 2.500 de flete y seguro, una tasa de estadística del 3%, alrededor de US$ 1.000 en gastos portuarios, impuestos nacionales y un margen comercial estimado. Sin el arancel del 35%, el cálculo arroja un costo cercano a US$ 61.272 antes de ajustes finales, de allí la referencia de entre US$ 62.000 y US$ 65.000 como posible precio de venta.
Si se comparan estos valores con los comercializados en países vecinos, la diferencia es muy importante. Si es que en el caso de chile el mismo modelo Tesla Model 3 se vende a 29,900,000 CLP, lo que equivalen a US$ 30,700. En Uruguay este modelo se vende en US$ 33.240 mientras que en Colombia llega a los US$ 34,700, valores casi un 50% mas baratos que los posibles precios de comercialización en Argentina.
FN/ML