Meta recibió un nuevo revés judicial en Estados Unidos. Un juez de Nuevo México ordenó a la compañía propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp pagar US$567 millones luego de una demanda presentada por el estado por considerar que sus plataformas perjudicaron a menores y generaron una “molestia pública”, según informó la agencia de noticias AFP.
La decisión se conoce después de que, en marzo, un jurado condenara a la empresa a pagar otros US$375 millones en indemnizaciones, tras concluir que Meta expuso a niños y adolescentes a distintos peligros dentro de sus redes sociales, incluida la interacción con depredadores.
La tecnológica rechazó la decisión y confirmó que recurrirá a instancias superiores.
“Estamos en desacuerdo con el fallo y vamos a apelar”, aseguró Meta en declaraciones difundidas este jueves. La empresa sostuvo además que trabaja para mantener la seguridad de sus usuarios y que ha sido transparente respecto de las dificultades para detectar y remover contenido dañino y cuentas de actores malintencionados.
Meta deberá limitar el tiempo que los menores pasan en Instagram y Facebook
Más allá de la compensación económica, el fallo estableció una serie de medidas que Meta deberá aplicar durante los próximos cinco años sobre las cuentas pertenecientes a menores de edad en Nuevo México.
Una de las principales restricciones será un límite de 90 horas mensuales para el uso combinado de Facebook e Instagram entre los menores de 18 años.
La medida equivale a un promedio de aproximadamente tres horas diarias y representa una intervención poco habitual de la Justicia estadounidense sobre el funcionamiento de las grandes plataformas digitales.
Parte de los US$567 millones deberá destinarse además a tratamientos vinculados con la salud mental, mientras que otros fondos serán dirigidos a programas de concientización, prevención y protección frente a los riesgos asociados al uso de internet.
El desembolso total se realizará a lo largo de un período de cinco años.
La demanda contra Meta comenzó en 2023
El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, inició la demanda contra Meta en 2023 bajo la acusación de que la compañía no había tomado medidas suficientes para proteger a niños y adolescentes frente a los peligros presentes en sus plataformas.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que los algoritmos utilizados por Meta podían dirigir a usuarios adultos hacia contenido publicado por adolescentes y que la empresa conocía internamente algunos de los riesgos que sus productos suponían para los usuarios más jóvenes.
En marzo, un jurado determinó que la tecnológica había infringido la Ley de Prácticas Desleales de Nuevo México al brindar información engañosa a los consumidores acerca de la seguridad de sus servicios para menores.
Torrez celebró este jueves la resolución y afirmó que el objetivo del proceso siempre había sido proteger a los menores y responsabilizar a las grandes tecnológicas por las consecuencias derivadas de sus productos.
Según el fiscal, la decisión representa una victoria para los padres preocupados por los efectos que las redes sociales pueden tener sobre sus hijos y para los menores que utilizan estas plataformas.

Crecen las demandas contra las redes sociales en Estados Unidos
El caso de Nuevo México forma parte de una ofensiva judicial mucho más amplia contra las principales compañías de redes sociales en Estados Unidos.
En los últimos años se presentaron miles de demandas relacionadas con presuntos daños provocados por estas plataformas sobre niños, adolescentes y su salud mental.
Más de 30 estados estadounidenses mantienen causas contra Meta por acusaciones similares y otro juicio podría comenzar durante agosto en Oakland, California.
La compañía también enfrenta reclamos individuales. En julio, un adolescente estadounidense retiró una demanda contra Meta pocos días antes del comienzo del juicio y llegó a acuerdos confidenciales con YouTube, TikTok y Snap.
El proceso era seguido de cerca porque podía convertirse en un caso testigo para miles de litigios similares contra empresas tecnológicas.
En marzo, además, concluyó en Los Ángeles uno de los primeros grandes juicios relacionados con los efectos de las redes sociales sobre la salud mental. En aquella oportunidad, un jurado ordenó a Meta y Google pagar US$6 millones a una mujer de 20 años.
A su vez, en mayo, Meta, Snap, TikTok y YouTube alcanzaron acuerdos confidenciales con un distrito escolar de Kentucky, en otra señal del creciente frente judicial que enfrentan las grandes plataformas por el impacto de sus productos sobre niños y adolescentes.
FN