El ministro de Planificación, Julio De Vido, y el ministro de Economía, Amado Boudou, mostraron su enojo con la petrolera Shell tras los aumentos en combustible que comenzó a aplicar este martes. “No es la primera vez que Shell hace esto y estamos saliendo muy fuerte a pararlo”, advirtió Boudou y agregó que cualquier alza de precio en este rubro debe ser autorizada por la Secretaría de Comercio Interior. De este modo, la petrolera deberá retrotraer sus precios al 18 de enero.
El gobierno llevó a la petrolera al terreno político. De Vido aseguró este martes en declaraciones radiales que los últimos aumentos de Shell “tienen una clara intencionalidad política” y apuntó que el presidente de la empresa, Juan José Aranguren, “más que un gerente de una compañía extranjera parece un referente de la oposición política”.