El régimen destinado a impulsar la iniciativa privada, la norma que facilita la asociación pública
y privada modificada en agosto de 2005 por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna fue el mejor
argumento esgrimido por su archienemigo político y actual ministro de Planificación Federal, Julio
De Vido, para atraer inversiones de un auditorio compuesto por más de medio centenar de firmas de
primera línea.
Irónicamente, la gestión de Lavagna es fuertemente criticada por el Gobierno, debido a las
intenciones del ex ministro de ser candidato a presidente en 2007. Sin embargo, hay algo que suena
aún más bizarro. Es que las iniciativas privadas mostraron un muy lento avance e incluso en febrero
de este año había, al menos, 26 proyectos, que representan desembolsos por aproximadamente $ 12.000
millones, estancados en un embotellamiento burocrático, sin plazo determinado para su concreción.
En ese momento, desde el ministerio que dirige De Vido, indicaron que el tiempo de evaluación
que están tomándose los expertos del organismo oficial -y que conlleva el requerimiento y el
peritaje de la documentación exigida a las empresas- se encuentra dentro de lo que dicta el decreto
966/05.
Sin embargo, este no es el único impulso que la Argentina que le está dando a las
inversiones, según De Vido. En el encuentro, que se desarrolló en el hotel Waldorf Astoria, en
Nueva York, y del cual participaron empresarios nucleados en el Bussines Council for International
Understanding (BCIU), en su mayoría pertenecientes al sector energético, el funcionario también
citó los cargos específicos para el desarrollo de obras energéticas.
El ministro fue presentado por el titular de BCIU, John Morgan, quien además preside la
Occidental Oil and Gas Corporation. Estuvieron presentes además, el embajador argentino José
Bordón; el cónsul en Nueva York, Héctor Timerman -organizador del encuentro-, y el gobernador
mendocino Julio Cobos.
Un país en marcha. "La Argentina está en marcha y el crecimiento es ininterrumpido. Se
incrementa la inversión interna y el crecimiento del sector manufacturero", estimó De Vido.
Los empresarios, en tanto, lo consultaron principalmente sobre las condiciones puntuales que
ofrece la Argentina para la inversión. De Vido, a modo de respuesta, remarcó la bondades de las
medidas impulsadas para atraer "inversiones productivas", con el fin de conseguir la
reindustrialización del país.
En referencia a la situación energética, el funcionario ofreció precisiones acerca de los
planes de inversión que existen en el sector y de las obras que están en marcha, como el proyecto
de construcción de dos plantas termoeléctricas, la finalización de Atucha II y
Yacyretá. Además, de la puesta en operación de las dos primeras usinas -una en Rosario y otra
en Campana- que permitirá elevar la oferta de generación eléctrica, que totalizará los 1.600 MW
(megavatios) en 2008.
En el caso de Yacyretá, que actualmente genera unos 13.000 GWh, está previsto elevar su cota
a 80 metros durante el año próximo, y llevarla a los 83 del proyecto original en 2008, cuando
generará a pleno y aportará al sistema interconectado nacional (SIN) unos 20.000 GWh anuales.