El frigorífico General Pico, suspendió a sus 450 trabajadores en medio de una fuerte crisis producto de las deudas, la caída del consumo interno y la merma en las exportaciones.
La firma, ubicada en la localidad pampeana de Trenel, atraviesa una delicada situación financiera, con una deuda total que supera los $30.000 millones de pesos. La compañía pertenece a la histórica familia Lowenstein, apellido ligado a la creación de la icónica marca de hamburguesas Paty.
El frigorífico, que abrió sus puertas en los años 60, atraviesa una fuerte crisis productiva. En un contexto de consumo interno estancado, la planta pasó de faenar cerca de 600 cabezas de ganado por día a poco más de 50, una caída que volvió inviable su funcionamiento.
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Un mar de deudas
La empresa arrastraba dificultades desde hace varios años y, hace aproximadamente uno, inició un proceso de achique que afectó a cerca de un centenar de trabajadores. Esa fue la antesala de la decisión más drástica adoptada ahora, con la suspensión masiva del personal.
De hecho, según la página de Central de Deudores del Sistema Financiero del Banco Central de la República Argentina, este frigorífico posee una deuda de más de $20.000 millones. El principal acreedor es el Banco de la Pampa, con $9.000 millones. En importancia, les siguen Banco Santander, Banco Nación y BBVA, con más de $2.000 millones cada uno.
A ello se suma que registra más de mil cheques rechazados por más de $11.000 millones, lo que expone serios problemas de liquidez y dificultades para cumplir con compromisos corrientes.
El intendente de Trenel, Horacio Lorenzo, aseguró que la firma adeuda varios meses de pagos a productores de la zona y de la vecina localidad de Eduardo Castex, lo que genera un efecto dominó sobre la economía local. “Lamentablemente llegó hasta Trenel el impacto de la crisis económica con los frigoríficos, porque todos los días escuchamos de empresas que afrontan inconvenientes y lamentablemente nosotros no zafamos”, dijo Lorenzo.
El jefe comunal trenelense consideró que el cese de faena de la planta frigorífica “es un gran problema” para la región. “En Trenel hay, más o menos, 240 o 250 empleados, después están los de General Pico, y vienen de La Maruja y Arata y otras localidades, por lo cual estimo que serán 450 trabajadores”, dijo Lorenzo en declaraciones radiales.
Consultados por PERFIL, desde el frigorífico aseguraron que la empresa se encuentra en un proceso de negociaciones y, hasta tanto esas instancias estén concluidas, no harán comentarios públicos.
Por orea parte, el presidente del Banco de La Pampa, Alexis Iviglia, confirmó el fuerte endeudamiento que tiene el frigorífico, pero planteó que "los fondos están lo suficientemente garantizados, a través de las dos plantas del frigorífico y también con bienes de los propietarios".
"La decisión (de otorgar el préstamo) se tomó con el claro objetivo de defender 500 puestos de trabajo. El Banco prioriza las fuentes laborales, pero eso no implica riesgo para el patrimonio", sostuvo en declaraciones al Diario de La Pampa, y remarcó que la garantía cubre hasta "tres veces" el valor real de lo prestado.

Merma de las exportaciones
El frente externo aparece como otro de los problemas que enfrenta la empresa. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), las exportaciones de carne argentina cayeron 7,3% en volumen el año pasado, con una contracción aún más marcada en los envíos a China, principal destino del sector.
Debido a que el frigorífico depende en gran medida del comercio internacional, esta merma en los ingresos por exportaciones terminó por comprometer su continuidad.
Un sector en problemas
El conflicto en Pico se suma a otros focos de tensión en la industria frigorífica. Uno de los casos más visibles es el del frigorífico santafesino Euro, donde los trabajadores mantienen tomada la planta desde hace más de dos meses en reclamo por salarios adeudados. En las últimas semanas, empresas de los rubros vacuno, aviar y porcino, como Granja Tres Arroyos y los frigoríficos Euro y Bernasconi, atravesaron situaciones similares.
La semana pasada, cerca de 300 empleados de la planta que Granja Tres Arroyos posee en Pilar realizaron paros intermitentes ante la falta de pago de salarios y de una parte del aguinaldo de diciembre.
FN