El superintendente de Servicios de Salud del gobierno porteño, Héctor Capaccioli, confió ayer en
que finalmente
habrá "acuerdo" entre la administración nacional y las empresas de medicina prepaga para
que no aumenten las cuotas a partir de enero.
El funcionario sostuvo que la Secretaría de Comercio, a cargo de Guillermo Moreno, está
realizando un análisis de costos sobre el tema, después de que la ministra de Economía, Felisa
Miceli, advirtiera que no aceptaría los incrementos.
"Entendemos que la razonabilidad de que
no se puede castigar con un aumento del 30 por ciento a estos sectores medios va a
ser que lleguemos a un punto de acuerdo, que va a ser cuidar el bolsillo de los usuarios", confió.
En diálogo con radio
Continental, comentó que "para el año que viene hay una
posición de las empresas reclamarle a los afiliados aumentos que van del 20 al 30 por ciento,
(también) está la posición del Estado de decir que esos aumentos no son de ninguna manera
justificados y que deben pasar por Comercio Interior para que se haga una análisis de su costo".
"Para darle tranquilidad al millón y medio de argentinos que son usuarios de medicina
prepaga, vamos a llegar a un acuerdo donde se van a privilegiar los intereses de los usuarios para
que el financiamiento de la medicina prepaga no recaiga únicamente en el bolsillo de la clase
media, que es la principal usuaria", precisó.
Además, insistió que "las empresas de medicina prepaga deben tener un marco regulatorio que
hoy no tienen.
Venimos demorados en el envío del proyecto de ley al Congreso de
la Nación", iniciativa que dijo esperar se resuelva "para el año que viene".