La inflación en enero fue de 0,7 por ciento, impulsada por turismo, indumentaria y atención de la salud, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esta variación es menos de la mitad de la calculada por consultoras y economistas privados, que estimaron una suba de precios en torno al 2 por ciento. Para el organismo que se encarga de digitar el secretario de Comercio Guillermo Moreno, y cuya "transparencia" defiende el ministro Amado Boudou, los alimentos subieron apenas 0,2 por ciento en enero e incluso el precio de la carne tuvo una baja de 1,6 por ciento y el de las verduras cayó 0,3 por ciento. Con los nuevos guarismos, la inflación oficial de los últimos 12 meses fue del 10,6 por ciento.
En tanto, los precios mayoristas subieron en enero 0,9 por ciento, de acuerdo con la medición oficial, y el costo de la construcción creció 2,1 por ciento frente al mes de diciembre.
Momentos antes de la difusión del índice, empleados del INDEC enrolados en ATE realizaron una nueva protesta en la puerta del edificio rechazando la metodología con la cual se está elaborando el índice de inflación y en repudio a lo que consideran la virtual intervención del organismo desde enero de 2007 por parte de Guillermo Moreno. La inflación oficial de enero estuvo empujada por el turismo, la atención de la salud y la ropa, mientras que, de acuerdo con el informe oficial, los alimentos apenas aumentaron 0,2 por ciento.
Las subas fueron en los aceites y grasas, 1,7 por ciento; azúcar y miel, 2,1 por ciento; bebidas e infusiones 1,5 por ciento; frutas 1 por ciento; productos lácteos y huevos 0,9 por ciento, y productos panificados 0,4 por ciento. Según el INDEC el rubro de mayor alza fue atención médica y gastos para la salud, que en enero tuvo un incremento de 2,4 por ciento, a favor de la suba de las cuotas en las empresas de medicina prepaga. El informe del organismo señala que el rubro esparcimiento mostró una suba de 2,1 por ciento, principalmente por un avance de 5,9 por ciento en turismo.
Indumentaria tuvo un incremento de 2,1 por ciento, por el promedio de una suba de 2 por ciento en la ropa y de 2,4 por ciento en el calzado. En vivienda se produjo una suba de 0,5 por ciento, a causa de una suba similar en alquileres. En transporte y comunicaciones el alza fue de 0,6 por ciento y en educación de 0,2 por ciento. Para el Gobierno, se sabe, no existe un proceso inflacionario y se refugia en los índices del INDEC y en calificar la situación como una "gran dispersión de precios".
Fuente: DYN