ECONOMIA
Consumo financiado

Se enfría el crédito: las tarjetas de crédito se desplomaron casi 10% real en un año y los préstamos volvieron a caer

El menor dinamismo alcanzó a la mayoría de las líneas de financiamiento en pesos y reflejó un cambio en el comportamiento de familias y empresas. En contraste, el crédito en dólares continuó expandiéndose impulsado principalmente por los préstamos comerciales.

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Clase media baja. El 21% pidió dinero prestado y otro tanto se endeudó con la tarjeta. | NA

El crédito al sector privado volvió a mostrar señales de desaceleración durante julio y confirmó la tendencia bajista que viene predominando en 2026. Según informó First Capital Group, con datos del Banco Central, los préstamos en pesos registraron una caída del 1% en términos reales respecto del mes anterior, mientras que el financiamiento con tarjetas de crédito sufrió una contracción aún más pronunciada, con un descenso del 3,7% mensual y del 9,8% interanual descontada la inflación.

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De acuerdo con el relevamiento, el saldo total de los préstamos en pesos al sector privado alcanzó los $104,1 billones al cierre de julio. En términos nominales, representó un incremento mensual del 1% y una suba interanual del 31,9% frente a los $78,9 billones registrados en igual mes del año pasado. Sin embargo, una vez descontada la inflación estimada para el período, la cartera mostró una baja del 1% mensual y del 1,3% interanual.

Para realizar el cálculo de las variaciones reales, First Capital Group tomó como referencia una inflación mensual estimada del 2% para julio y una variación acumulada del 33,6% en los últimos doce meses, debido a que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) aún no publicó el dato oficial.

Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito aceleraron la caída

Dentro del sistema financiero, las tarjetas de crédito volvieron a ser la línea con uno de los desempeños más débiles. El saldo financiado cerró julio en $24,8 billones, con una baja nominal del 1,7% respecto de junio y un crecimiento interanual del 20,6% frente a los $20,5 billones registrados un año antes.

No obstante, al descontar la inflación, el retroceso fue más marcado. En términos reales, la cartera disminuyó un 3,7% en comparación con el mes anterior y acumuló una caída del 9,8% frente a julio de 2025.

Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, explicó que el comportamiento de las tarjetas debe analizarse desde dos perspectivas. "Este mes la caída de los saldos financiados con tarjetas la debemos analizar en dos dimensiones: no solamente bajó el saldo en términos reales producto de su comparación con la inflación, sino que también se produjo una baja nominal, lo cual implica que los pagos superaron a los nuevos créditos".

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El especialista agregó que "los usuarios de tarjetas no encuentran incentivos a endeudarse ante la baja de la inflación esperada y los acreedores se muestran muy prudentes en la determinación de los nuevos límites de crédito", lo que contribuye a explicar el menor dinamismo de esta modalidad de financiamiento.

También retrocedieron los préstamos comerciales y personales

El informe muestra que la mayoría de las líneas de crédito en pesos registraron caídas reales durante julio. Los préstamos comerciales crecieron 1,7% en términos nominales y alcanzaron un saldo de $35,4 billones, pero descontada la inflación exhibieron una baja del 0,3% mensual y del 1% interanual.

Según Barbero, "luego de dos meses positivos, cae nuevamente el valor de la cartera, redondeando un 2026 negativo para las financiaciones a comercios e industrias". Además, señaló que "los deudores se están volcando por las operaciones nominadas en divisas".

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Los préstamos personales también mantuvieron la tendencia negativa. El saldo llegó a $21,5 billones tras crecer 1,3% nominal en julio, aunque en términos reales registró una caída del 0,7% mensual y del 5,4% interanual. De acuerdo con el informe, ya acumulan diez meses consecutivos sin lograr compensar la inflación.

Los hipotecarios fueron la excepción y crecieron los préstamos en dólares

El único segmento que logró superar la inflación fue el de los créditos hipotecarios, incluidos los ajustables por UVA. La cartera aumentó 4,3% en términos nominales y alcanzó un saldo de $8,2 billones, equivalente a un crecimiento real del 2,3% mensual y del 43,7% interanual.

"Por segundo mes consecutivo observamos una recuperación de las colocaciones hipotecarias, llegando a incrementos nominales que observábamos durante el año 2025. Las expectativas de una inflación hacia la baja en los meses venideros ha influido sobre la demanda de nuevos créditos", sostuvo Barbero, aunque advirtió que "el mercado aún debe resolver el problema de la obtención de nuevos fondos para sostener este crecimiento".

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En paralelo, el financiamiento en dólares continuó expandiéndose. El saldo total de préstamos en moneda extranjera aumentó 4,7% mensual y llegó a u$s24.829 millones, con un crecimiento interanual del 45,1%. Tres cuartas partes de ese total correspondieron a préstamos comerciales, que crecieron 5,3% en el mes.

Por último, también aumentó el saldo financiado en dólares mediante tarjetas de crédito, que avanzó un 4,9% respecto de junio y alcanzó los US$797 millones, un 0,4% más que un año atrás. Sobre este comportamiento, Barbero sostuvo que "el consumo realizado en el exterior a través del turismo y las plataformas comerciales aceleró los valores de la cartera".

GZ/ff