El conflicto por la regulación del precio del trigo sigue incorporando nuevos jugadores. Esta vez
fue la Federación Agraria Argentina (FAA) la que se sumó al reclamo. La entidad del campo
advirtió hoy que
“los pequeños y medianos productores trigueros no pueden ser la variable de ajuste en
la lucha antiinflacionaria” y expresó su “preocupación por la indefinición
oficial tendiente a otorgar un marco de previsibilidad a los valores del cereal”.
“La situación que atraviesa el sector triguero deja a la luz que sigue siendo el
mercado el único ordenador de la actividad productiva.
Debe existir una planificación triguera que garantice el consumo interno y el cumplimiento
de los compromisos externos, que sólo será posible con instrumentos apropiados para la
producción y el ordenamiento de los precios”, subrayó la entidad en un comunicado.
El mercado local se encuentra sin operaciones por falta de compradores y un precio congelado
en alrededor de los 370 pesos la tonelada, muy por debajo de los valores internacionales. Esto
provocó que el cereal perdiera referencia de precios desde hace tres jornadas.
En ese sentido, la FAA consideró que la improvisación no debe regir la política productiva y
propuso que
el Estado subsidie el volumen destinado al consumo interno y ejerza un efectivo control a
los exportadores. “Es evidente la falta de políticas estructurales de mediano y
largo plazo que permita garantizar precios justos a los productores trigueros”, señaló el
titular de la FAA, Eduardo Buzzi.
Pese a que la entidad destacó los esfuerzos que realiza la Secretaría de Comercio y la
Secretaría de Agricultura de la Nación (SAGPyA) en la búsqueda de la estabilidad de precios rechazó
que sean los pequeños y medianos productores de trigo los que se vean afectados.