Gran Bretaña no quiere que el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le otorguen nuevos créditos a la Argentina. Por eso, votará en contra para queel país no pueda acceder a préstamos.
La iniciativa –según adelanta esta mañana el diario El Cronista- surgió de un grupo de bonistas con deuda en cesación de pagos como represalia al reclamo de soberanía argentina en las islas Malvinas.