miércoles 01 de febrero de 2023
ECONOMIA Comercios en rojo

"La gente necesita comprar pero no tiene dinero y la tarjeta está colapsada", Castillo de FECOBA

"Empezamos a ver una decadencia del consumo desde hace unos meses y cómo cada vez es más difícil recuperarse", aseguró el titular de la Federación que nuclea a más de 200 cámaras de empresarios pymes.

20-01-2023 12:00

Los industriales con imposibilidad de fabricar por falta de insumos, los comercios con poco stock ante el faltante de mercadería  y un consumo que se estanca por falta de crédito. Este panorama es el que Fabián Castillo, presidente de FECOBA, define como la "tormenta perfecta", que empuja a un espiral que se va contrayendo. Y se perfila duro para el 2023. Algunos economistas ya salieron a explicar que el consumo se contraerá mucho en el transcurso del año. Y algo similar opina Castillo.

"Lo vimos más definido desde agosto del año pasado", explicó a PERFIL al referirse a la limitación del consumo, aunque también asegura que mucho de esto ocurrió porque en los momentos de picos de ventas por fechas especiales -llámese Día de la Madre, Navidad, Reyes, etc-, tampoco hubo gran stock de mercadería para ofrecer.

Mercado Libre evidenció la grave situación económica de Argentina

"En el caso de FECOBA representamos a más de 200 cámaras, con lo cual la pirámide se construye con muchas pymes que tenemos nombre y apellido, incluso nosotros mismos somos consumidores", aseguró. Y recordó que este importante flujo de pequeños y medianos empresarios son la mayoría en el país y saben "lo que es levantar una persiana y ver lo que nos quedó luego del casi 100% de inflación que atravesamos el año pasado"; agregó.

 

Fabián Castillo, presidente de FECOBA.

 

Y en el tren de razonar como la carreras de paritarias e inflación es una empresa perdida, aseguró: "Empezamos a ver una decadencia del consumo desde hace unos meses y cómo cada vez es más difícil recuperarse".

Inflación, presión impositiva, contracción de consumo 

De acuerdo a la mirada del empresario pyme "el problema gravísimo que tenemos es la inflación y luego la carrera fiscal en contra de los que tenemos que producir. Hoy existe un 50% de economía en negro y eso hace que se vaya acrecentando cada vez más el mal momento de los comerciantes", detalló.

Al referirse a la situación crítica, la dividió en dos columnas vertebrales: la falta de materia prima y la falta de crédito de los consumidores. "Por un lado, no es posible que falten insumos para producir. Porque sin stock no podemos vender. En este momento, por ejemplo no hay cartulina, es decir que no tenemos materia prima para producir y ante todo necesitamos sostener la producción". aseguró.

Por otro lado, habló de la contracción de consumo por la falta de crédito. "Vemos que se acrecentó el problema desde agosto del año pasado. Lo vimos desde el día de la madre. Siempre hay vaivenes de consumo por los picos de ventas históricos, pero si en esos picos falta mercadería, que es lo que usa una pyme para financiarse, no se puede avanzar. Somos comerciante de toda la vida y venimos viendo esta realidad", reafirmó a PERFIL.

"Todo el tiempo vemos estas dos columnas", dijo y agregó que "en la vidriera se ve la situación del comerciante. Su capital de crédito es el stock que tiene, y en la pandemia vimos como se lo comió porque tuvo que sobrevivir. Por eso en el camino quedaron decenas de miles afuera, muchos de los cuáles también se fueron a canales marginales de venta", reconoció.

La falta de un plan, la madre del problema

"Esta falta de planes económicos y sociales se lleva puesta la vida de la gente", advirtió Castillo y apuntó a la falta de un plan para crecer. "Se habla mucho de deuda externa pero nadie habla del endeudamiento que tenemos los argentinos y es una mochila que nos impide avanzar", dijo. 

"El tema de las tarjetas colapsadas que vemos hoy está relacionado con que, luego de una inflación de casi tres dígitos, los bancos no mejoraron la situación crediticia de sus clientes, sino que en algunos casos hasta les redujeron el crédito"

En este punto, el titular de FECOBA compartió datos de un estudio de ATACY, que explica como en los últimos 5 años cayó un 17% la cantidad de personas que utilizan tarjetas de crédito y pasó de 21.720.000 usuarios únicos en 2018 a 18.027.000.

FECOBA

 

Según los datos aportados, esa reducción del instrumento de crédito le complicó el consumo a 3.700.000 argentinos y "los más perjudicados en esta retracción son los segmentos socio económicos de medios y bajos ingresos", indicó.

 

FECOBA

 

Para cerrar el análisis y explicar esta situación de un espiral que cada vez se contrae mas, Castillo dijo: "Cada vez las expectativas son menores. el industrial produce menos, el comerciante compra menos y el consumidor consume menos".

Y se refirió a la necesidad de exportar con valor agregado, aunque recordó que para que eso pueda hacerse efectivo se requieren materias primas. "No debe existir lugar en el mundo en que no puedas traer materia primas. Y hoy por hoy, acá no hay pegamentos, por ejemplo, y esa falta de insumos hace también que no haya precios de referencia", alertó. 

Nunca hubo una dispersión de precios tan grande. Está rota la cadena de valor crediticia. Necesitamos que el consumidor tenga plata en el bolsillo o en la tarjeta", refrendó.

El consumo se contrae

Finalmente, Castillo graficó el escenario de hoy como de "estanflación". "Esta carrera constante de paritarias y precios se termina perdiendo en el camino. Los consumidores primero van a privilegiar la salud, la educación, el teléfono, las comunicaciones, es decir todo lo necesario para sobrevivir. Por eso se necesita un plan, un gobierno que explique qué va a pasar, que de seguridad respecto a una inversión", dijo y agregó que para los empresarios "hoy no se puede planificar nada sin tener seguridad".

En la misma línea reconoció que a la gente le pasa igual. "La tarjeta de crédito es un ejemplo de lo que nos pasa como sociedad. Hablar de consumo es hablar de sobrevivir. Ahora vemos como la gente está tirando para adelante el tema del colegio porque no tiene dinero para comprar los útiles", aseguró. Y graficó la situación como "la tormenta perfecta, la gente necesita comprar pero no tiene dinero y la tarjeta está colapsada. Y cuando el bolsillo está reducido, la tarjeta es importantísima para el consumo de los últimos 15 días del mes. Pero los bancos no ayudaron", concluyó.