La industria textil continúa mostrando una gran debilidad y parece que su caída sigue sin encontrar un piso. En junio, la actividad textil registró una caída interanual del 15,9% y acumuló una contracción del 24,4% durante el primer semestre del año.
Así surge de un informe mensual elaborado por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que advirtió que la estabilización económica no es suficiente y reclaman la recuperación de la actividad sin comprometer el orden macroeconómico.
Desde la Federación advierten que el sector continúa operando en los niveles más bajos de los últimos tres años, con caída de la producción, pérdida de empleo, cierre de establecimientos y una retracción de la inversión.
“Los números muestran que las señales de estabilización siguen sin impactar en la recuperación de la actividad textil y la industria en general. El sector lleva más de dos años resistiendo: perdimos producción, empleo, empresas e inversión. Cada establecimiento que cierra es una capacidad productiva que después cuesta años reconstruir. Por eso pedimos que la transición no destruya lo que vamos a necesitar para crecer. Es imperioso construir condiciones concretas que permitan recuperar la competitividad sin comprometer el orden macroeconómico”, dijo Luis Tendlarz, Presidente de FITA.

Fábricas trabajando por debajo del 40%
La utilización de la capacidad instalada continúa reflejando las dificultades que atraviesa la actividad. Durante junio, las fábricas textiles operaron al 46,6% de su capacidad, mostrando una mejora de 4,4 p.p. respecto al mes anterior, aunque se mantiene por debajo de los niveles registrados un año atrás, cuando operaban al 50,4%.
En contraste, el promedio industrial sí muestra un aumento mensual e interanual, ya que el conjunto de la industria manufacturera alcanzó una utilización del 59,1%, casi trece puntos porcentuales por encima del sector textil. En concreto tuvo 0,8 puntos porcentuales más respecto al mes anterior y 0,2 puntos más respecto al mismo mes del 2025.
Desde FITA advierten que el deterioro textil es estructural. La capacidad instalada pasó de oscilar entre 50% y 60% en 2023 a moverse entre 30% y 50% desde 2024, con mínimos cercanos al 30% a fines de 2025. La contracción se aceleró a partir de mayo de ese año y desde entonces la utilización se estabilizó en torno al 40%.

Continúa la destrucción de empleo
De acuerdo con el documento de FITA, uno de los indicadores más alarmantes es el deterioro del mercado laboral. En mayo, el sector agregado de textil, confección, cuero y calzado registró 93.952 puestos formales, con una contracción mensual de 1.229 puestos que se profundiza a 16.244 en la medición interanual. Desde diciembre de 2023, el sector acumula una pérdida de 26.851 puestos. La industria en su conjunto contabilizó 1,1 millones de puestos formales, con retrocesos de 3.158 puestos respecto del mes anterior y de 52.342 en la comparación interanual

Importaciones, exportaciones y precios
El informe de FITA también muestra una dinámica dispar en el comercio exterior. En junio ingresaron al país 12 mil toneladas de productos textiles por un valor de US$ 38 millones, lo que representó una caída interanual del 45,6% en volumen y del 43,1% en valor.
Por el contrario, las exportaciones de productos textiles alcanzaron las 700 toneladas durante el mes, con un crecimiento del 56,5% en cantidades respecto del mismo período del año anterior. El valor exportado subió 46%, hasta los US$ 2 millones.
En el acumulado anual, las exportaciones totales sumaron 131 mil toneladas por US$ 329 millones, 51,1% y 61,0% por encima del mismo período del año previo. Los productos textiles sumaron 7 mil toneladas por US$ 20 millones.
En materia de precios, las prendas de vestir, cuero y calzado registraron una caída mensual del 1,3% y una suba interanual del 11,5%, mientras que los precios mayoristas textiles avanzaron 1,5% mensual y 18,4% anual, ambos registros por debajo de la inflación acumulada.
FN