ECONOMIA
en julio

La inflación en la Ciudad se aceleró al 2,9% y genera preocupación en Nación

Los precios dieron un salto al inicio del segundo semestre impulsados por Restaurantes y hoteles, los servicios del hogar, Transporte y Alimentos. La consultora PxQ proyectó que el Indec la semana próxima dará una suba cercana al 2% en base a estos resultados, dado que se trata de distintas canastas. Si se confirma el dato, los incrementos acumulados desde que asumió Javier Milei alcanzará el 328%.

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Expectativa. El REM espera que los precios cierren el año con una suba en torno al 29,8%. | NA

La inflación de 2,9% para julio en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) fue más alta de lo que esperaba el mercado y encendió algunas alarmas para el índice Nacional, que se ubicaría entre 2 y 2,1%. Así, el IPC volvería a marcar una leve aceleración en todo el país.

El dato de la Ciudad estuvo impulsado fundamentalmente a las subas en las siguientes divisiones: Restaurantes y hoteles, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte, Alimentos y bebidas no alcohólicas y Recreación y cultura, que en conjunto aportaron 2,11 puntos porcentuales al alza del nivel general, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño. La consultora PxQ, que dirige el exviceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis, estimó que, bajo el supuesto de que a nivel nacional se replicarán las variaciones en los rubros observadas en CABA, el índice del todo el país volvería a situarse en la zona del 2% en el séptimo mes del año.

Por su parte, la Fundación Libertad y Progreso (LyP), registró un 2,1%, liderado por dos rubros principales. En primer lugar, tuvimos la incidencia de los Alimentos, que subieron 2,9% y aportaron 0,7 puntos porcentuales al índice general. Según destacaron en su informe, el aceleramiento del rubro se debió principalmente a la escalada del dólar mayorista que subió alrededor 6% entre mayo y julio. La segunda mayor tracción vino del lado de los servicios y el costo de la vivienda, el rubro subió 3,3% y aportó 0,4 puntos al número final de inflación.

Para agosto quedará por verse la dinámica en los alimentos. En la primera semana del octavo mes, el rubro incrementó de 0,6%, de acuerdo a LCG.

Tomás Amerio, analista económico de LyP, sostuvo: “La proyección para julio, que ubica al nivel general en 2,1% mensual, muestra la conjunción de factores que empujan el índice en direcciones opuestas. Alimentos y bebidas y Vivienda explican buena parte del registro al alza, mientras que la deflación en indumentarias debido a las liquidaciones de temporada muestra las contracciones que suavizan las subas anteriores. La estacionalidad propia del mes, marcado por el receso invernal, no modifican sin embargo la tendencia de fondo que muestra un camino descendente”.

En caso de que el Indec, cuando informe el dato oficial el próximo 13 de agosto, arroje un 2%, el acumulado en la era Milei sería de un 328%. Hacia adelante, el mercado proyectó una desaceleración gradual de los precios. La inflación sería de 1,8% en agosto, 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre y 1,6% en noviembre. Sin embargo, en diciembre volvería a acelerarse hasta 1,8%, según se desprende del último Relevamiento de Expectativas de Mercado que difunde el Banco Central (BCRA). Si se cumple con lo esperado por los principales analistas de la City, para fin de este año rozaría el 367% la suba de precios desde noviembre de 2023.

“El proceso de desinflación no es lineal, continúa vigente, aunque la etapa más sencilla ya quedó atrás. Es esperable que haya meses de aceleración y otros de desaceleración, producto de factores estacionales, ajustes de precios regulados o movimientos en algunos rubros específicos”, comentó a PERFIL Leo Anzalone, economista y director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (Cepec).

En cuanto al dólar y los salarios como anclas desinflacionista, Anzolne sostuvo que “siguen siendo dos anclas importantes, pero ya no alcanzan por sí solas”. “El tipo de cambio estable ayudó mucho durante los primeros meses, y la debilidad del consumo también limitó la capacidad de trasladar aumentos a precios. Sin embargo, hoy empiezan a pesar más otros factores, especialmente la inflación de servicios, la leve suba del tipo de cambio y algunos precios regulados. Por eso la inflación se vuelve más difícil de seguir bajando”, agregó.

A pesar de que el IPC en el primer semestre con un 16,8% superó las expectativas iniciales del Gobierno para 2026 del 10,1%, el oficialismo se muestra optimista del sendero inflacionario hacia adelante. “Para el tercer trimestre se prevé una mejora adicional. Las condiciones son favorables: continuará la estacionalidad favorable en carnes; se espera moderación o caída en el precio de las verduras luego de los aumentos de mayo y junio; se proyecta estabilidad en el precio de las naftas; y la menor inercia inflacionaria implica una desaceleración progresiva de los ítems indexados como alquileres, medicina prepaga y transporte público”, lanzó el BCRA en su último informe de Política Monetaria.

Aunque tanto para el mercado como para el Gobierno, el IPC retornaría en una desaceleración mensual, estos registros en la suba de precios impactan en el bolsillo de los trabajadores. El ingreso disponible, ese dinero de los hogares luego del pago de los gastos fijos, continúa por debajo de los niveles previos a la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada.

También, la inflación vuelve a estar en el centro de las preocupaciones de los argentinos. Según una encuesta de AtlasIntel y Bloomberg, la suba de precios reflejó un fuerte salto entre las inquietudes, pasó del 21% al 37%. Además, se ubicó como el tercer problema más mencionado, detrás de la corrupción y el desempleo.

Por otro lado, el Índice mensual de precios relativos de Fundar, que compara el nivel de precios en dólares de Argentina frente a otros países de América Latina y del mundo, marcó que el país se encuentra 1% más caro que el promedio de la región y 4,5% desde que asumió Milei.