La Cámara de Diputados convirtió esta madrugada en ley el proyecto que
permitirá a los deudores hipotecarios extrabancarios, que
corren el riesgo de perder su vivienda única en un remate judicial,
saldar sus obligaciones a un valor de 1,83 pesos por dólar.
La nueva ley apunta a terminar los pleitos entablados a raíz de las moras en que cayeron
miles de compradores de vivienda única, afectados por el desequilibrio monetario producido por la
crisis de 2001 y 2002.
La norma -sancionada por 129 a 25 votos- es aclaratoria de las leyes de emergencia económica,
pero establece además un método para liquidar las deudas y un coeficiente para reformular esos
valores calculados originalmente en moneda extranjera.
Al defender el proyecto, el kirchnerista
Luis Cigogna, titular de la comisión de Justicia, consideró
que se trata de una iniciativa "
aclaratoria" que además establece
"un coeficiente de pago que hoy sería de 1,83 pesos por dólar
frente a los 3,10 pesos del valor actual".
Desde el ARI, la diputada nacional
Marta Maffei, anticipó su rechazo al proyecto, al sostener
que
"no soluciona la situación de los deudores
preconvertibilidad" y calificó a la norma como
"un mamarracho y una verdadera necedad".
En tanto, el titular del bloque Justicialista Nacional,
Jorge Sarghini, sostuvo que el proyecto "generaría un duro
antecedente" y afirmó que es
"demasiado riesgo para casi ninguna solución", al recordar
que esa bancada presentó un proyecto alternativo que, dijo, "no ha sido tenido en cuenta".
Por su parte, el radicalismo a través de la diputada nacional por el Chaco,
Liliana Bayonzo, titular de la comisión de Vivienda,
adelantó el respaldo en general a la norma de esa bancada y destacó como "positivo que el Fondo
Fiduciario absorba la deuda".
El titular del bloque del Pro, Federico Pinedo, manifestó sus temores de que la ley fuera
declarada inconstitucional por la Justicia en virtud de que -a su juicio- el Parlamento no puede
fijar el valor de la moneda.
La norma establece un sistema de conciliación para salvar las diferencias entre acreedores y
deudores, pero -de persistir esas diferencias- obliga al magistrado actuante a recalcular la deuda
en tiempo perentorio.
La nueva ley pretende terminar con la interpretación que los jueces realizaron de las normas
de emergencia, que permitieron el remate de muchas viviendas familiares, pese a la intención en
contrario de los legisladores.
El texto está limitado a deudores que hubieran caído en mora entre el 1 de enero de 2001 y el
11 de septiembre de 2003 a raíz de la compra o ampliación de una vivienda única de un monto no
mayor a los 100 mil pesos.
En su títuto primero, esta norma de carácter interpretativa apunta a limitar la
discrecionalidad de los jueces sobre las normas de emergencia pública en materia social, económica,
administrativa, financiera y cambiaria, declarada mediante la ley 25.561 y luego modificada,
ampliada y prorrogada.
Por lo pronto, la ley aprobada suspende las ejecuciones judiciales de viviendas y los
desalojos producidos por cualquier concepto, al tiempo que advierte a los jueces para que revisen
el origen de las deudas con un criterio "favorable a la preservación de la vivienda digna y la
protección integral de la familia".
Como otra señal a los magistrados que hasta ahora se mostraron permeables a las demandas de
los acreedores, los legisladores reivindican en el texto el derecho constitucional a la vivienda
digna y condenan la usura y el enriquecimiento indebido.
Según el texto, cuando el juez actuante deba definir el monto de la deuda, la liquidación no
podrá exceder el resultado de la siguiente suma: un dólar estadounidense igual a un peso, más el 30
por ciento de la diferencia entre dicha paridad y la existente en el mercado libre al momento de la
liquidación, más el 2,5 por ciento anual de interés por todo concepto.
La ecuación arroja hoy un valor algo superior a 1,80 pesos por cada dólar adeudado, que -en
la mayoría de los casos- serán cancelados total o parcialmente con recursos del Fondo Fiduciario
creado por la ley 25.798, bajo la esfera del Banco de la Nación Argentina.
Fuente: Télam