Buscando la recomposición de relaciones entre su país y la Argentina que no pudo lograrse en la Ronda de Doha, el presidente de Brasil, Luíz Inácio Lula da Silva, llegó esta noche con una nutrida delegación empresaria a Buenos Aires, donde cenó en la embajada brasileña con la presidenta Cristina Fernández y el ex presidente Néstor Kirchner.
La cena se realizó en un marco de informalidad en la residencia del embajador brasileño, Maurio
Vieira, ubicada en el barrio porteño de Retiro y donde Lula ofició de anfitrión para agasajar a las
autoridades argentinas, con quienes mañana iniciará reuniones bilaterales.
Lula Da Silva llegó a las 19:20 a Buenos Aires a bordo de un avión de la empresa brasileña
Embreer. Lo acompaña una comitiva integrada por 300 empresarios brasileños, quienes
protagonizarán una ronda de encuentros con representes locales de firmas de distintos rubros.
Tras aterrizar en la base militar del Aeroparque, el mandatario y presidente pro tempore del Mercosur se trasladó a la sede diplomática, donde cerca de las 21 arribaron los invitados de honor. Los jefes de Estado se abrazaron y sonrieron ante los reporteros gráficos, que pudieron acceder al Palacio Pereda pero sólo para tomar imágenes. De la cena también participaron el canciller Jorge Taiana y el gobernador bonaerense Daniel Scioli, entre otros funcionarios.
El presidente brasileño ofrecerá mañana un desayuno a los empresarios de su país en la misma
embajada, y tras ello volverá a reunirse con Cristina Fernández para inaugurar las
jornadas binacionales. Allí, los socios mayores del MERCOSUR deberán resolver sobre aquellas trabas
que frenan el intercambio comercial bilateral y sentar las bases que permitan fijar una posición
común para las próximas negociaciones internacionales.
A la ronda de encuentros que mantendrán Cristina y Lula, quienes participarán mañana por la
mañana en el seminario "Argentina-Brasil: Una alianza productiva clave", se le sumará la presencia
en Buenos Aires del
presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías.
Los cónclaves -que tendrán lugar en el Hotel Sheraton y en el Palacio San Martín- son
organizados por ambas cancillerías, y cuenta con la adhesión de la Unión Industrial Argentina (UIA)
y la Federación Industrial del Estado de San Pablo (FIESP).
Funcionarios y empresarios de Argentina y Brasil deberán ser los gestores del levantamiento
de las trabas que frenan el intercambio del comercio bilateral entre los socios mayores del
MERCOSUR, y elaborar a la vez una agenda de trabajo para posibilitar acercamientos en las
situaciones de mayor controversia.
Un tema central será para ambos gobiernos abrir una canal de diálogo tras los resultados
negativos que reportó la Ronda de Doha, ya que tras nueve días de gestiones en Ginebra, la
negociaciones para una liberalización del comercio mundial fracasaron por las posturas inflexibles
de Estados Unidos e India.
Allí, empresarios de Brasil indicaron que su país quedó aislado en la región ante los
resultados que arrojó la Ronda de Doha, debido a que su país no contaba con acuerdos bilaterales
con aquellos países altamente demandantes de materias primas.
Carlos de la Vega, de la Cámara Argentina de Comercio, indicó que "es necesario
revitalizar al MERCOSUR, bloque que aparece como un poco apagado en los últimos
tiempos". Además, dijo en declaraciones radiales que "si el Mercosur está sin demasiada pujanza, es
responsabilidad de todos sus socios: hay algunas indecisiones y evidentemente haya que avanzar para
promover el comercio recíproco".
Buenos Aires y Brasilia no lograron llevar una posición común a la Ronda de Doha, y en este
foro se rechazó la decisión de Itamaraty de aceptar una propuesta de apertura comercial en el
sector industrial. El gobierno brasileño planteará las dificultades que generan los subsidios que
paga Argentina a la producción industrial de alimentos, y que descoloca a la producción en otros
países de la unión aduanera.
Entro otros temas, se hará mención al problema que tienen para exportar las empresas
brasileñas que operan en el mercado local, en especial en el sector frigorífico y en la producción
de hidrocarburos.
Fuente: DYN