Los municipios tienen una situación fiscal preocupante, ya que reciben menos aportes del Gobierno
Nacional de lo que deberían. Por eso se ven obligados a subir impuestos locales para recaudar más y
poder cumplir con sus obligaciones. Las aumentos preocupan porque se agregan a las subas
generalizadas de los gravámenes nacionales y provinciales.
La Tasa de Seguridad e Higiene (TSH, también conocida como Tasa de Comercio e Industria)
aumentó en ocho municipios de Córdoba y Buenos Aires, según un estudio de la Fundación
Mediterránea-publicado por el diario
El Cronista Comercial- que tomó 25 distritos al azar en todo el país.
Esta suba tuvo lugar en las localidades bonaerenses de Chivilcoy (0.25%), Bahía Blanca,
Pergamino y Tandil (0.09 por ciento en los tres casos), además de Alta Gracia (0.25%), San
Francisco (0.17%), Córdoba Capital (0.08%) y Villa María (0.04%) en la provincia de Córdoba.
Afectará a todas las actividades económicas, en especial a la industria,
construcción, intermediación financiera y al comercio mayorista y minorista.
"La actividad industrial es una de las más importantes dentro de la estructura productiva de
estos municipios, por lo que el fuerte incremento de la presión tributaria en los mismos podría
generar un aumento mayor en la recaudacón, al captar una base imponible más alta, a costa de
resignar competitividad en las industrias allí radicadas", aseguró a
El Cronista el informe del
Instituto de
Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), perteneciente a la Fundación
Mediterranea.
El aumento puede no parecer significativo, pero lo es si se considera la suba del
Impuesto sobre los Ingresos Brutos en las provincias, sumado a
todas las
cargas tributarias que crecieron desde 2007.
Chivilcoy y Alta Gracia, por ejemplo, aumentaron la presión tributaria un 230 y un 45 por
ciento respectivamente, comparado con el año pasado, según un cálculo del IERAL que tuvo
en cuenta la estructura productiva comunal.
La Tasa de Higiene y Seguridad y el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (ISIB)
gravan varias etapas de la producción, por lo que generan un "efecto cascada": el impuesto
se cobra dos o más veces, aseguró
El Cronista. Las empresas reducen su competitividad si no pueden trasladar las subas
impositivas a los precios y, si lo hacen, el aumento afecta el bolsillo de los consumidores.
"Para darle más competitividad a la producción cordobesa es importante eliminar gradualmente
el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, porque es un impuesto que va en cascada, que no es favorable
para la producción local", anunció al matutino el gobernador cordobés Juan Schiaretti, en el cierre
del Coloqui de la Industria en Córdoba.
Es que Schiaretti está estudiando reemplazar el ISIB por un gravamen a la última venta,
similar al
tax en Estados Unidos (que aún así es un impuesto distorsivo, por gravar el
consumo en lugar de la renta). El gobernador cordobés dijo a
El Cronista que mantuvo contactos con las autoridades de Buenos Aires, Santa Fé y Capital
Federal para implementar el nuevo esquema al mismo tiempo, a partir de 2009.
Es "altamente probable" que las subas de impuestos a la intermediación financiera se
trasladen a la tasa de interés, según sostiene el informe del IERAL, lo que afectaría
nivel de créditos demandado y reduciría "la inversión y la actividad económica en general". Además,
los bancos que tienen sucursales en muchas provincias pagarán más, porque el pago del ISIB se
multiplica a través del
Convenio Multilateral.
Si se toma en cuenta la presión tributaria subnacional total, en Córdoba los impuestos
aumentaron 220% para una empresa industrial que fabrica respuestos y accesorios automotores con
facturación anual mayor a $2 millones, mientras que para un banco subieron 39%, informó
El Cronista Comercial. En Bahía Blanca, por su parte, la presión tributaria global sobre
una industria tipo que gane más de $60 millones por añoaumentó 200%, mientras que para un banco con
ingresos mayores a $10 millones por año, subió 27%. La presión municipal aumentó más que la
bonaerense, con 56% respecto de 2007.
Los municipios aumentan su presión fiscal
Deben aumentar los gravámenes porque no reciben suficiente del Gobierno. Por qué el sistema impositivo es regresivo y afecta la producción