martes 05 de julio de 2022
ECONOMIA INFLACIÓN Y PRECARIZACIÓN

Para ser clase media se necesitan $118 mil ya que los ingresos de los hogares se vieron severamente deteriorados

Se redujeron las clases altas, cuyos miembros pasaron a la clase media. Y a su vez, muchos hogares de clase media pasaron a ser pobres.

10-06-2022 16:09

Muchos de los flagelos para los argentinos vienen siendo los altos índices de pobreza, precarización laboral e inflación cuyas consecuencias son incalculables. El salario de los trabajadores argentinos es uno de los más deteriorados del Cono Sur, en este sentido, para ser clase media en abril de este año se necesitó 118 mil pesos de bolsillo (para una familia tipo de 4 personas).

El 37% de los hogares no llega a ese número. A él llegan un 53%, y el 10% restante, que en estos parámetros sería la clase alta (con ingresos superiores a los $377 mil). El ingreso de los hogares perdió en los últimos 4 años un 17% de su poder de compra (62% según el poder adquisitivo en dólares). En ese contexto, no debe llamar la atención que exista desde 2016 un descenso social generalizado, según detalla el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA).

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Definir clases sociales es un trabajo complejo, porque influye no sólo el ingreso, sino la educación, rasgos culturales, aspiraciones. No obstante, se puede hacer un ejercicio de trazar ciertos niveles de ingreso y ver cómo se comportan a lo largo del tiempo, expresa el informe.

  • En esos cuatro años, se dieron procesos de descenso social en cadena.  La clase alta cayó 5 puntos.
  • La clase media cayó 2 puntos (y el deterioro no fue mayor porque los hogares que antes eran clase alta pasaron a engrosar la clase media).
  • Y entre la clase media baja y la baja aumentaron 8 puntos.
     

Ayuda social a la clase media

En estos últimos 4 años, se observan fenómenos interesantes respecto a la identidad de la clase media.

En promedio, sólo el 9% declaró recibir ayuda estatal (esto en las clases bajas llega al 56%). Y durante la pandemia hubo familias que por primera vez recibieron ayudas (con el IFE): se llegó a 21% de los hogares.

Por otro lado, hubo dos gastos que se mantuvieron en todo el período a pesar del contexto adverso que tienen que ver con el gasto en prepaga u obra social y el gasto en educación de los hijos. En promedio, un 94% de los hogares de clase media mantuvo al menos un miembro con cobertura. Y un 53% mantuvo al menos a uno de sus hijos en colegios privados, según detalla IDESA.

Precarización laboral del mercado

Detrás del deterioro social está, por un lado, la inflación y por el otro la precarización del mercado laboral. Ambos factores afectan los ingresos de los hogares.

Para frenar esto, es necesario que las familias ganen más dinero. Para ello, es necesario que la sociedad en su conjunto comience a producir más y mejor. Y con los niveles actuales de inversión privada y educación de la población, resulta imposible, según señala el informe.

Una familia porteña necesitó $99.653 para no ser pobre

Una familia de cuatro miembros que habita en la Ciudad de Buenos Aires necesitó en mayo por lo menos percibir ingresos por $54.380,24 para no ser considerada en situación de indigencia, $99.653,25 para quedar comprendida en la pobreza y $153.816,15 para ser considerada de clase media, de acuerdo con los datos dados a conocer por la Dirección General de Estadística y Censos porteña.

De esa forma, los gastos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marcan el límite de la indigencia tuvieron en mayo un aumento del 4,24%, que llegó al 61,76% en el acumulado de los últimos doce meses.

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En el caso de la Canasta Básica Total (CBT), que establece el tope de la pobreza, el incremento mensual fue de 4,60% y el interanual del 57,46%, mientras que la Canasta Total (CT), que en diferentes proporciones delimita al sector medio frágil, la clase media y los sectores acomodados, subió 4,54% en el mes y 58,58% en relación con mayo del año pasado.

Los montos señalados no incluyen el pago de alquiler de vivienda ni de expensas comunes, por no ser considerados gastos de consumo.

La evolución de las canastas en mayo reflejó el ajuste de tarifas de algunos servicios públicos, que no forman parte de los gastos de indigencia, razón por la que los sectores más vulnerables tuvieron el menor incremento porcentual del mes.