La creciente fuga de capitales y la consecuente necesidad de aumentar poder de recaudación por parte del gobierno argentino encendieron las luces de alerta en Uruguay.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner está exigiendo obtenerinformación de los argentinos que invierten o que depositan su dinero en Uruguay para poder cobrarles impuestos.
Pero estos empresarios o personas físicas ya están gravados en Uruguay, por lo que el gobierno de José Mujica pretende evitar que paguen dos veces.