A pocos meses de su promulgación, la reforma laboral aún no ha generado los resultados postulados por el Gobierno de Javier Milei, como aumento y formalización del empleo, así como una disminución de la litigiosidad.
De acuerdo con el Monitor de la Reforma Laboral de entidades como el IAG y el CETYD de la Universidad de San Martín, se perdieron 36.000 desde la reglamentación de la nueva legislación en febrero de este año.
Por su parte, el desempleo en el segundo trimestre de 2026 trepó al 7,9%, mientras que la subocupación afecta al 11,5% de la población económicamente activa.
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“El aumento de los meses de prueba y el banco de horas no parecen haber sido suficiente ‘incentivo’ para que el sector privado contrate bajo este nuevo esquema legal”, señala el Monitor.

En cuanto a la informalidad, aumentó al 45% de los ocupados, alcanzando a más de 6 millones de personas. En el último año, se sumaron 348.000 puestos informales, fundamentalmente en tareas cuentapropistas.
Daniel Schteingart, Director de Fundar, sostuvo que por un lado, el Producto Bruto Interno en la era Milei crece más que durante las presidencias de Mauricio Macri (2015- 2019) y Alberto Fernández (2019-2023), “pero los puestos de trabajo crecen más lento que en los otros dos gobiernos (solo 0,4% al año, menor que la población que entra al mercado de trabajo, que es 1%)".
"Con Macri se generaron 262.000 empleos por año, con Fernández 433.000 y con Milei solo 101.000. Aproximadamente hay que crear 200.000 por año para compensar a las personas que entran al mercado laboral”, añadió.

Schteingart indicó que “en el gobierno de Milei cae con fuerza el empleo formal (tanto en el sector público como sobre todo en el privado) y solo crece el asalariado informal y, sobre todo, el cuentapropista. Y todo eso a pesar de que la economía crece más. ¿Por qué pasa esto? Una razón es que la composición del crecimiento también importa. El PIB viene muy movido por sectores de relativamente bajo impacto en el empleo (como petróleo, minería, agro o finanzas), mientras que ramas con altos efectos multiplicadores (como industria y construcción) están planchadas”.
Juicios laborales récord
En cuanto a la litigiosidad, el abogado laboralista Gonzalo Benedetti opinó que “lejos de pacificarse el frente corporativo, la Argentina se encamina a cerrar el 2026 con un récord histórico que roza los 138.000 nuevos juicios laborales, superando la marca del año pasado”.
En 2025, se registraron 134.141 nuevos juicios laborales por accidentes y enfermedades del trabajo en la Argentina, marcando un récord histórico según los datos informados por la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART).
Al analizar las causas, Benedetti citó que “la reforma introdujo una monumental inseguridad jurídica, a pesar de los riesgos que al respecto advertían gran parte de economistas, empresarios y abogados de empresas. Al no haber reglas claras ni jurisprudencia uniforme sobre la nueva normativa, tanto los empleadores como los trabajadores terminan judicializando cada discrepancia para ver quién gana la pulseada. Esto genera mayor aumento de juicios”.
Por otro lado, “el fuero laboral de la justicia ha plantado una bandera de abierta resistencia. Diversas cámaras y juzgados claves ya han dictado fallos declarando la inconstitucionalidad de los topes indemnizatorios y las modificaciones que limitaban el cálculo de las multas por trabajo en negro, restándole toda efectividad práctica a la desregulación pretendida por el Gobierno y perjudicando económicamente a las empresas con sentencias adversas que eran de esperarse”.
LM