ECONOMIA
PÉRDIDA DEL PODER ADQUISITIVO

Salarios congelados: el peligro de que sean un ancla para contener la inflación

El Gobierno no convocó al Consejo Nacional para definir el Salario Mínimo, Vital y Móvil que prometió para enero. El monto de $156 mil es el mismo desde diciembre, y se usa como referencia para calcular otros ingresos, como las jubilaciones. La falta de actualización de salarios y pensiones podría contribuir a desacelerar la inflación en los próximos meses, pero el costo sería alto: implicaría una importante caída en el consumo de bienes de primera necesidad.

SALARIO
DESPLOME. El salario perdió un 10% de su poder de compra en enero. Menos demanda, estima el Gobierno, haría bajar la inflación. | NA

Mientras se espera la convocatoria del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil –que el Gobierno había prometido para fines de enero y que todavía no se produce– los ingresos siguen perdiendo contra la inflación. Si no hay un plan B para detener el aumento de precios, la falta de actualización de los salarios al ritmo de la inflación podría convertirse en la única salida para evitar una espiral. El problema de esta “solución” es que implica una disminución del consumo en productos básicos, como los alimentos.

Según la consultora Ecolatina, dada la inflación esperada para los primeros tres meses del año –que podría desacelerarse, pero no bajaría de los dos dígitos mensuales– “para que el poder adquisitivo no se erosione los salarios deberían correr al mismo ritmo”. Sin embargo, la carrera contra los aumentos empieza tarde: “solamente el salto de inflación en diciembre dejará pérdidas del orden del 10% en términos reales”.

Existen dos opciones y ambas podrían presentar un problema. De acuerdo con el informe de la consultora, “en un extremo, si los salarios se indexan de facto y logran no perderle pisada a los precios, la inercia inflacionaria no sólo no se cortaría, sino que además estará latente el riesgo de una pronta espiralización”. En el otro extremo está “la recesión como contenedor de los precios. La inflación desacelerará como resultado de una demanda agregada débil, que será la consecuencia, principalmente, de un desplome del poder adquisitivo”. En este contexto recesivo, “la amenaza del desempleo y una eventual apertura comercial podrían ser ingredientes en esta dirección, ya que podrían mantener a raya las demandas de recomposición de algunos sectores”.

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Se demora la convocatoria para discutir el salario mínimo mientras no cede la presión inflacionaria

El economista Santiago Manoukian explicó a PERFIL que estos factores probablemente contribuyan a detener las presiones inflacionarias. Sobre todo, en lo que tiene que ver con los salarios, “porque creemos que el salario justamente va a ser un ancla para la inflación, y esto va a tender a contribuir a que la inflación baje hacia adelante”.

Los salarios pueden convertirse en un ancla cuando corren muy por detrás de la inflación, agregó el economista Guido Lorenzo. “Esto tiene un límite, que es el de los reclamos salariales”. Pero “con la economía a la baja, se matiza por la pérdida de poder de negociación”.

De acuerdo con el último informe del FMI, la economía argentina caerá un 2,8% este año. El documento sobre las Perspectivas de la Economía Mundial cambió sus proyecciones, que en el reporte de octubre arrojaba 2,8% de crecimiento.

Por lo tanto, las condiciones para la pérdida del poder para negociar salarios estarán dadas. “Con salarios más bajos cae la masa salarial y la demanda agregada se vuelve menos dinámica, con lo cual puede llevar a menor nivel de actividad si es que no es compensado por demanda de exportaciones y/o inversión”, agregó Lorenzo.

“Actualmente el ancla más importante que tiene la economía a corto plazo es el tipo de cambio nominal”. Esta estrategia “tiene su debilidad”, opinó, “porque actualmente se percibe el crawling peg del 2% como poco creíble. La estrategia del Gobierno entiendo que es utilizar esta herramienta hasta que consolide el frente fiscal y que ello funcione como ancla”, concluyó.

La economista Natalia Motyl señaló que “la idea de que los salarios sean un ancla para la inflación implica que, si no aumentan o lo hacen de manera moderada, no ejercen presión significativa sobre el aumento generalizado de precios”.

Motyl consideró que esta estrategia para bajar los precios “ha demostrado ser ineficaz en los programas de estabilización”. Según detalló, “puede conducir a una disminución considerable en los salarios reales y en el poder adquisitivo de los trabajadores. Esto, a su vez, podría provocar una contracción en el consumo, afectando incluso la compra de alimentos básicos y bebidas, además de bienes duraderos”.

Una muestra de la caída que los salarios vienen experimentando frente a la inflación es la disminución de la compra de bienes de consumo masivo que registraron consultoras como Focus Market. Para la primera semana de enero su estudio estimó que cayó 18,3% si se lo compara con el mismo periodo del año anterior.

En la primera semana de enero el consumo masivo cayó 18,3%

“En un panorama donde ya se vislumbra una fuerte contracción en la actividad económica local, una reducción en los salarios reales solo empeoraría la situación”, agregó Motyl. “Esta dinámica, conocida como estanflación, no sólo limitaría las oportunidades de inversión y crecimiento empresarial, sino que también podría llevar a dificultades adicionales para las empresas existentes e incluso al desempleo”.

Por ahora el salario mínimo –que se utiliza como referencia para calcular jubilaciones, Asignación Universal por Hijo o las becas Progresar– se mantiene en $156 mil desde diciembre. La inflación fue del 25,5% ese mismo mes.

“El Gobierno se enfrenta a una situación sumamente compleja para reducir la inflación en este momento. Es importante tener en cuenta que el impacto de una política monetaria restrictiva puede tardar hasta dos años en manifestarse completamente”, argumentó Motyl. “Por lo tanto, es probable que sólo después de 24 meses veamos una disminución significativa en las tasas de inflación”, sintetizó.