La firma anglo-holandesa Shell decidió esta noche suspender la comercialización de los nuevos
productos de la línea diesel que había lanzado al mercado la semana pasada, acatando así una
resolución de la secretaria de Energía publicada hoy.
Se trata de la resolución 1334 que plantea la obligatoriedad de obtener autorización previa
al lanzamiento de cualquier combustible nuevo, con vigencia retroactiva al 1 de setiembre.
Shell notificó hoy su acatamiento a las secretarías de Comercio Interior y de Energía, y
solicitó a esta última cartera una "pronta aprobación" de la venta del nuevo combustible, de
calidad "premium", que había salido al mercado con un precio 10 por ciento superior al del gasoil
común.
Momento delicado. La empresa había lanzado el nuevo
producto en un momento en el que el mercado está sensibilizado por el desabastecimiento de gasoil
en casi todo el país, utilizado principlamente por los productores agropecuarios para la
recolección de la cosecha.
Incluso hoy, los estacioneros ratificaron un paro general para el próximo 13 de octubre en un
marcha frente al Congreso. Los gremialistas del sector sostienen que las petroleras especulan con
los volúmenes y los precios de los combustibles.