El euro está en terapia intensiva, convulsionado por la crisis en Grecia, que ayer aspiraba a escapar a la cesación de pagos de su deuda mediante un nuevo rescate de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que podría ser de 60 mil millones de euros. Aunque la cumbre entre Francia y Alemania tranquilizó a los mercados y el euro se apreció a 1,42 dólares, aún perdura un incierto y sombrío escenario en Atenas. Por el momento, el pacto entre Nicolas Sarkozy y Angela Merkel tan sólo se trató de un respirador artificial para una economía moribunda.