Cuando el Gobierno intenta cambiar su perfil comunicacional y de relación con el electorado,
el Ministerio de Economía parece ir en signo contrario. Así surgió hoy al cabo de
una disertación del economista Miguel Angel Broda, quien fue sometido a un cambio de programa por
exigencia del titular del Palacio de Hacienda, Carlos Fernández.
Todo se conoció esta mañana cuando Broda inició una exposición en el seminario de la Cámara
de Exportadores. "Voy a tratar de contenerme, así que voy a hablar de economía internacional",
dijo, provocando sorpresa en el auditorio, de unos doscientos empresarios, que esperaban por sus
habituales agudas observaciones acerca de la economía.
A tal punto fue la sorpresa, que varios asistentes le consultaron a Broda por qué hablaba de
la coyuntura internacional en lugar de la candente local. El consultor relató que Fernández, luego
de observar el programa del encuentro por el Día de la Exportación, pidió que Broda no participara
del encuentro, como condición para asistir a la apertura del acto empresario.
Es que Broda está sindicado como un “opositor” al Gobierno, y de ahí la
resistencia del ministro a compartir con él una tribuna. Se desconocen los motivos del temor.
La Cámara de Exportadores, empero, decidió ofrecer una solución salomónica al economista y al
Gobierno: que Broda reprogramara su charla, que hablara del contexto internacional y evitará así
las rispideces de la coincidencia. Broda participa del Día de la Exportación, regularmente, desde
hace 15 años, y Fernández como actual titular del Ministerio de Economía, debía jerarquizar la
festividad. Y ahí hubo acuerdo.
No obstante el intento de proscripción, consultado luego de la charla por
Perfil.com, Broda se declaró "relativamente optimista" respecto de la marcha de la
economía, al menos "más optimista" que sus colegas, y auguró un crecimiento de entre 3,5 y 4% para
2009 "por el envión" y siempre y cuando "el yuyito no se haga pomada".
*Redactora de
Diario Perfil