El gobierno boliviano anunció este jueves un récord en las inversiones extranjeras de al menos
967 millones de dólares el 2008 para activar su industria de gas,
preocupado por la estrechez de la oferta para cumplir con sus obligaciones frente a
la Argentina y Brasil. Sin embargo, el funcionario admitió que en el corto plazo,
Bolivia no podrá cumplir con sus compromisos externos.
El presidente socialista
Evo Morales anunció en conferencia de prensa que las inversiones de todas las
empresas petroleras que operan en Bolivia
"alcanzarán a 967 millones de dólares, una cifra histórica".
"Estas inversiones que planteamos inauguran una nueva fase de inversiones y son el resultado
de la nacionalización", afirmó por su parte el ministro de Hidrocarburos,
Carlos Villegas, que acompañó a Morales en la conferencia de prensa.
No obstante, el funcionario aclaró que
"estas inversiones no van a provocar inmediatamente un aumento significativo de gas natural
ni de líquidos".
Acotó que hasta fines de 2008 Bolivia seguirá produciendo 42 millones de metros cúbicos
diarios de gas (MMDC)
que se utilizarán para satisfacer el mercado de San Pablo (31 MMCD)
y el consumo interno (5,5 a 6 MMCD) y
"la diferencia vamos a enviar a la Argentina",
cuyas necesidades oscilan entre los 5,5 MMCD y 7 MMCD.
Teniendo en cuenta estos números, Bolivia solo podría enviar a la Argentina entre 5 y 5,5 MMCD.
Si el gobierno de Cristina Fernández solicitara entre 6 y 7 MMCD,
su par boliviano no podría cumplir.
Para atender la demanda argentina,
informó que se trabaja en una reunión tripartita (Argentina-Bolivia-Brasil)
de autoridades energéticas para que los argentinos no tengan problemas críticos en época de
invierno.
Asimismo, el ministro Villegas acotó que
"no se va enviar este año gas a Cuiabá", capital del estado brasileño de Mato
Grosso, que consumía hasta setiembre entre 1 y 1,5 MMCD, en acuerdo binacional.
Las firmas privadas, entre las que figuran españolas, brasileñas e inglesas, negociaron con
la estatal privada petrolera YPFB sus planes operativos en el marco de contratos de exploración y
explotación firmados tras la nacionalización de hidrocarburos impulsada por Morales en mayo de
2006.
Morales saludó la decisión de las empresas de seguir invirtiendo en Bolivia que incrementaron
los montos este año hasta los 967 millones de dólares, "en un récord de todos los tiempos", en poco
más de dos años de gestión.
La principales compañías que operan en Bolivia son Chaco (British Petroleum), la brasileña
Petrobras, la hispano-argentina Repsol, la argentina Pluspetrol y la francesa Total.
Según la proyección de los recursos, más de 876 millones serán invertidos en la exploración,
explotación y el desarrollo de los campos petroleros y más de 90 millones en los gastos
administrativos y de operación.
Recordó que durante el proceso de privatización de los hidrocarburos en la década del 90, las
inversiones privadas bordearon anualmente los 600 millones de dólares.
El monto total de la inversión podría subir aún más hasta mediados de junio, pues el jefe de
Estado alertó sobre otros valores comprometidos por la brasileña Petrobras en la última visita
oficial del presidente brasileño, Luiz Inacio da Silva.
En ese encuentro, producido a mediados de diciembre, Lula informó que las previsiones de
Petrobras podrían alcanzar los 200 millones de dólares este año.
Morales explicó que además existen otros montos financieros que se tienen que definir con la
petrolera venezolana PDVSA para trabajos de exploración en el norte de La Paz, donde se estima que
haya reservas de crudo.
El presidente indígena, que está confrontado con cinco regiones del país por su política
gubernamental, aseguró que todos los esfuerzos de su gestión
están destinados a cubrir la demanda interna de gas, como prioridad, y luego cumplir con
los compromisos internacionales de exportación de gas a los mercados de Brasil y
Argentina.
Bolivia posee 1,36 billones de metros cúbicos de gas natural y sus reservas probadas y
probables figuran entre las más importantes de la región, después de Venezuela.
Fuente:
AFP