28th de February de 2021
EDUCACIóN El poder de producir conocimiento
29-09-2019 06:00

Investigar con identidad propia

Desde el momento en que la UNAHUR abrió sus puertas, el proyecto institucional avanzó con el objetivo paralelo de iniciar las tareas de docencia junto con las de investigación y extensión. De a poco, la producción de conocimiento fue adquiriendo mayor definición gracias a la consolidación de un equipo de trabajo y la vinculación con el territorio.

29-09-2019 06:00

“Es fundamental para una universidad tener en marcha, desde el inicio, la función de producción de conocimiento situado. Tenemos la obligación de producir conocimiento relevante en nuestra región, para nuestra provincia y para nuestro país”. Así expresaba el rector de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR), Jaime Perczyk, durante los primeros pasos que daba la casa de altos estudios en 2016. 

Hoy, la UNAHUR cuenta con veinte docentes investigadores con dedicación exclusiva que trabajan todos los días en disciplinas muy variadas, entre los que se destaca un grupo de jóvenes “sub-40” que asumieron el desafío de construir su carrera académica en esa institución. Lo que tienen en común los proyectos de investigación es que son de interés local, que se desarrollan en su totalidad en la universidad y que participan estudiantes que se inician en la carrera académica.

El primer grupo de investigadores de la UNAHUR tenía trayectoria en docencia, pero no en investigación, incluso tampoco en formación de posgrado. Por ello, fue necesario crear un equipo de acompañamiento metodológico y de seguimiento de los proyectos. Posteriormente, se priorizó la incorporación de jóvenes investigadores menores de 40 años con un trayecto académico de doctorado o posdoctorado en otras instituciones. La invitación incluyó la posibilidad de encauzar los temas u objetos de estudio desde la UNAHUR. 

“La idea inicial no fue salir a comprar, llave en mano, grupos o líneas de investigación ya consolidadas en otras instituciones”, explica el secretario de Investigación, Juan Pedrosa. Así, para facilitar el acceso, el Consejo Superior aprobó un Reglamento de Becas de Estímulo a la Investigación. Como consecuencia, hoy más de cuarenta estudiantes se involucran en diferentes proyectos de la UNAHUR.

 

Desde Villa Tesei al mundo

El salto cualitativo en materia de investigación fue en el año 2018 cuando se firmó un convenio con la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica para la convocatoria de proyectos de investigación (PICT-O). Allí se presentaron dieciocho proyectos que fueron aceptados en primera instancia, que serán evaluados con estándares de calidad internacionales. El resultado de este proceso servirá, sin duda, como referencia a la universidad, además de habilitar la conformación de proyectos de calidad.

La primera referencia internacional de la Universidad Nacional de Hurlingham en ediciones científicas apareció en diciembre de 2018. La UNAHUR fue mencionada en una revista alemana en el área de matemática. A partir de entonces, existieron numerosas menciones en otras publicaciones.

La conformación de un grupo de investigadores “sub-40” es una apuesta para la universidad y para quienes decidan quedarse profundizando el conocimiento sobre sus objetos de estudio. Estos jóvenes serán, a su vez,  mentores de las nuevas generaciones de investigadores, dado que se espera que, en los próximos años, los proyectos sean liderados por egresados de la institución. Este estímulo a la producción de conocimiento que realiza la joven universidad, le permitirá, sin dudas,  seguir avanzando a paso firme en la construcción de futuro.


EXPERIENCIAS

Educación y pobreza

Julia Hermida investiga el desarrollo cognitivo infantil en contextos de vulnerabilidad social. A partir de su análisis plantea intervenciones educativas para mejorar los aprendizajes. Desde 2018 trabaja con un proyecto en dos jardines de infantes de Hurlingham con el fin de aplicar un programa para la enseñanza de la programación informática. Su objetivo es implementar nociones de programación y de robótica desde edades tempranas.

“La experiencia de investigar en la UNAHUR es buena, acá estás más en contacto con el territorio, en mi caso, como estudio poblaciones con vulnerabilidad social, estoy más cerca que haciéndolo en la Capital”, destaca la doctora en Psicología (UBA), Julia Hermida, que este año logró ingresar al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Tecnologías y matemática en el aula

Mariana Pérez mantiene dos líneas de investigación, la primera se orienta a resolver sistemas de ecuaciones polinomiales utilizando la geometría y el álgebra, y la segunda analiza el impacto de las nuevas tecnologías en el área de matemática en escuelas secundarias de Hurlingham. Recientemente, escribió Álgebra lineal, un libro editado por la UNAHUR  que será utilizado por docentes del Instituto de Tecnología e  Ingeniería. 

“Hacemos encuestas con los estudiantes y los docentes para ver qué uso le dan a las computadoras en el área de matemática, por ejemplo, geogebra. En una segunda etapa queremos trabajar con los docentes y armar un material y secuencias didácticas”, explica la doctora en Matemática (UBA), Mariana Pérez, que también es investigadora del CONICET gracias a sus estudios sobre álgebra computacional.

Otras lenguas, otras culturas

Santiago Durante investiga sobre la sintaxis y el discurso en comunidades originarias de América Latina. También analiza la vinculación de las lenguas con el territorio en los procesos de migración urbana. Su proyecto apunta a indagar la presencia de las lenguas americanas en la escuela secundaria en el distrito de Hurlingham.

“Los migrantes que llegan a Buenos Aires tienen que acallar su bagaje linguístico para integrarse a una sociedad que se les presenta opresiva. Nadie dudaría que es un valor hablar inglés, pero puede considerarse que es un disvalor hablar guaraní. Hay una estigmatización allí, entonces, el rol del investigador debe ser generar las condiciones para una sociedad más justa”, afirma el doctor en Letras (UBA), Santiago Durante, que también ha realizado un posdoctorado en etnolingüística. Su objeto de análisis es la gramática del ayoreo, una lengua hablada por comunidades de Paraguay y Bolivia.

Mejorar los alimentos y cuidar el medio ambiente

Matías Garavaglia está a cargo del laboratorio de bioinsumos, un espacio que empezará a funcionar próximamente en la institución en articulación con el INTA, la Biofábrica UNAHUR y el laboratorio de microbiología del suelo dependiente de la Universidad Nacional de Quilmes.

El laboratorio de bioinsumos tiene el objetivo de producir inoculantes biológicos para aportar a los productores de hortalizas de la región una alternativa sustentable al uso de pesticidas o agroquímicos.

“El proyecto tiene tres impactos en el territorio. El primero es reducir los costos de los productores, el segundo es mejorar los rendimientos y abaratar los productos, y el tercero es cuidar el medio ambiente”, detalla Garavaglia, doctor en Ciencias Biológicas (UNQUI).

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