Ya se puede ver por Prime Video la segunda temporada de la serie Barrabrava, estrenada en el año 2023 y creación de Jesús Braceras quien asumió los guiones y la dirección: vuelven los hermanos Urrutia, encarnados por Gastón Pauls y Matías Mayer y acompañados por un elenco donde se destacan Mónica Gonzaga, Miguel Ángel Rodríguez, Ángelo Mutti Spinetta, entre otros.
—¿Qué explicación le encuentran al éxito que tienen las series violentas en estos tiempos?
JESÚS BRACERAS: No lo sé, nuestra sociedad está violenta y lo que quisiera imaginar que uno en este contexto tuviera ganas de mirar más una comedia que una serie que refleje lo que está viendo todo el día en el noticiero.
GASTÓN PAULS: Si encendés la televisión, o ves en una esquina a un chico con una jeringa o a un viejo muriéndose de hambre en invierno, todo es violento. Ves bombas entre países por un pedazo de tierra y es horroroso. Creo que empapado de esa violencia es que se generan series donde eso está, pero también existen comedias o películas mágicas donde eso no aparece. Lo que cuenta Barrabrava, más allá de que después siempre volvemos a la historia de una familia con internas, dolores, secretos, oscuridades, que después se iluminan, con amores, odios y con lo no dicho. La serie habla de algo muy argentino y latinoamericano, que es el fútbol y la pasión. Después está todo lo que lo rodea, los engaños, la corrupción, la gente que se ensucia más, la codicia y la especulación. Eso forma parte tristemente de una cuestión humana. Me encantaría que no fuera así. Pero siempre elijo quedarme con el reencuentro. Siento que la serie juega bien con lo violento, pero también con la emoción. En esta temporada hay mucho hombre llorando.
MATÍAS MAYER: Tampoco lo tengo muy claro. Creo que hay algo de la realidad que estamos viviendo a nivel colectivo mundialmente, es un presente que está rodeado de ese tipo de situaciones. Me parece que es la necesidad de sentir.
—¿Por qué ambas temporadas fueron filmadas en Uruguay?
BRACERAS: La primera temporada por una cuestión de la pandemia y obviamente la segunda continuó siendo la historia allá. Mucho tuvo que ver también el tema de la rebaja impositiva y otros beneficios fiscales que presenta Uruguay a la hora de ir a hacer las series.
—¿Cómo fue trabajar con varios directores?
PAULS: En la primera temporada trabajamos con cuatro. Es interesante porque cada uno trae su impronta, su mirada y su forma de decirte lo que quiere, lo que piensa, cómo y dónde va a poner la cámara. Resulta un ejercicio también de ubicación del actor. A mí me gustó ya que en esta segunda temporada ya era mucho más claro porque conocíamos a los dos directores. Es inmenso el despliegue de personajes, extras, bolos y energía física. Más allá de lo complejo que es armar una escena de esta forma con tanto movimiento físico y coreográfico. Igualmente en las dos temporadas es muy claro lo que estamos contando, lo pequeño, lo más interno, emocional y dramáticamente interesante.
MAYER: Creo que amplía un poco la mirada, muchas veces cuando uno está tan embalado y metido con un proceso de rodaje, a veces pierde un poco la perspectiva de algunas cosas y está bueno tener una visión más fresca. Así como creo que es enriquecedor también es difícil, es un desafío porque son lenguajes distintos. Lógicamente cada director trae su propia manera de encarar el material y muchas veces cuando venís por un camino cuesta el cambio. Entonces es una cuestión de adaptarse, encontrar una comunión y una coherencia que responda al material en su totalidad. Hay en esta serie un equipo muy ensamblado.
—¿Te costó volver a ser “El Polaco” después de haber ganado el premio Cóndor de Plata?
MAYER: Me costó al principio mentalmente, como una presión que me puse a mí mismo. Pero la realidad es que cuando empezamos tenía más vértigo que después. Siento que hay algo con el maquillaje, el peinado, el vestuario y todo el arte que hace que el cuerpo muscularmente se acuerde, además los guiones están impecables.
—¿Te es difícil correrte del director y productor?
PAULS: Me cuesta correrme cuando veo cosas que no, pero cuando siento que está todo bien, digo acá estoy tranquilo. También por eso hago poca ficción. Es una elección mía, que tiene que ver con la confianza. Cuando algo está bien escrito y conocés a los directores, sabés lo que van a hacer y la capacidad que tienen, sí me resulta fácil correrme. Me pongo el traje con la pelada y me ubico en el lugar donde me marcaron y sé que estaré bien iluminado por Daniel Ortega. Los problemas los tiene el otro, como por ejemplo conseguir el catering (Risas).
Los cambios y los números
A.S.
Tanto en la primera temporada como en esta segunda de Barrabrava hay un gran trabajo de maquillaje que hace que aparezcan varios actores muy transformados e incluso costará reconocerlos. Gastón Pauls quien encarna a César Urrutia ostenta una pelada que el actor no tiene, mientras que Matías Mayer, en la piel de Adrián “Polaco” Urrutia aparenta músculos y un cuerpo más entrenado que el que hoy evidencia el intérprete, quien confiesa que ahora adelgazó. Entre los más irreconocibles para la serie está indudablemente Miguel Ángel Rodríguez quien encarna a “El Oveja”, pelado y con barba ayudará a reconocerlo su voz. También la vejez de Mónica Gonzaga hará que cueste identificarla en el papel de Gladys, la madre de los Urrutia.
La filmación necesitó de dos mil quinientos extras, ya que hay varias escenas en el imaginario Club Atlético Libertad del Puerto. Sin olvidar las secuencias de enfrentamiento con la policía y los efectos especiales, donde las armas cobran protagonismo. El elenco incluyó a muchos intérpretes como: Gustavo Garzón, Liz Solari, Pablo Alarcón, Cande Molfese, Neo Pistea, Frijo, Ángelo Mutti Spinetta, Violeta Narvay, Mica Riera y Ciro Martínez, entre otros. Se sumaron actores uruguayos como Roberto Suarez, Alfonso Tort y Néstor Guzzini, entre otros.
Las dos temporadas se filmaron en diferentes de años en el Uruguay, esta segunda de Barrabrava se estrenó el 22 de mayo en Prime Video y se grabó entre abril y julio del 2024, con un rodaje que se extendió por dieciocho semanas.