ESPECTACULOS
‘Misery’

“La gente necesita que le cuenten buenas historias”

Julia Calvo y Juan Gil Navarro protagonizan la nueva versión teatral del clásico de Stephen King bajo la dirección de Manuel González Gil.

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Relato. Basada en la novela de Stephen King y la célebre adaptación cinematográfica de 1990. | GZA. GABRIEL MACHADO

En 1990 se estrenó la película Misery dirigida por Rob Reiner con las actuaciones de Kathy Bates y James Caan, basada en la novela de Stephen King de 1987. En Buenos Aires algunos aún recuerdan la versión teatral que interpretaron Alicia Bruzzo y Rodolfo Bebán en 1999. Vuelve al mismo escenario del teatro Metropolitan con su mismo director Manuel González Gil, pero ahora con nuevo elenco: Julia Calvo y Juan Gil Navarro en la piel de estos emblemáticos personajes. La adaptación fue de Daniel Botti y González Gil, se suma la música de Martín Bianchedi, la escenografía de Lula Rojo y el vestuario de Lara Gaudini. Las funciones serán de jueves a domingos. Ambos actores estuvieron haciendo teatro hasta hace pocos meses, Gil Navarro integró Druk y Calvo Ellas son tango.

—¿Habían leído el libro, visto la película o la puesta anterior?

JUAN GIL NAVARRO: Recordaba la película y había visto aquella versión teatral con Bruzzo y Bebán. Me había gustado, aunque sentí que le faltaba a mi juicio más dinamismo y explosión. Por eso en cuanto me convocaron quise conversar con Manuel (González Gil) para ver cómo sería esta nueva puesta. Creo que hoy el público está muy entrenado para las emociones fuertes.

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JULIA CALVO: Estoy en falta no había leído el libro, ni visto la obra, sí me acuerdo del afiche, pero seguramente estaba haciendo funciones en otro teatro.

—Se habló en su momento de terror psicológico: ¿qué opinan?

GIL NAVARRO: A mí me gusta pensar que es más suspenso que terror, con elementos psicológicos perturbadores como los que usaba Hitchcock. Prefiero verlo como una metáfora de la esclavitud a la que estamos sometidos y de lo necesario que es la templanza e inteligencia para salir adelante. Hay dos películas que están dando vuelta en este género: Backrooms y Obsession, creo que esta última está más cerca de Misery. Tiene situaciones en donde lo que ocurre es gracioso por lo bizarro y por lo trágico y en otros momentos todo se juega como si fuese un western. Prefiero pensar que es más suspenso que terror.

CALVO: Para mí tiene mucho de lo psicológico, porque además creo que toma el tema de la salud mental muy especialmente. Me parece que es una temática muy actual, es algo que no terminamos de ver, de asumir y de hacernos cargo. Siento que hay en los problemas psicológicos un descuido, que se nos fueron de las manos. Hoy es una gran prioridad. Estos personajes abandonados por la sociedad y por la familia, son seres solitarios, que no eligieron estar solos.

—¿En estos momentos no es un riesgo mostrar crueldad en el teatro?

GIL NAVARRO: Es una especie de lobotomía tremenda, pero hay obras que también han mostrado la crueldad, la estupidez y el sinsentido. ¿Cuáles son las opciones? Contar una comedia ligera que transcurre en un living, porque la avenida Corrientes no da muchas alternativas…

CALVO: Esta crueldad aparece a partir de la admiración y obsesión. Entonces ahí no estamos pudiendo entender ese paso tan rápido hacia el horror. Es un fanatismo que se transforma en obsesión.

—¿Qué sienten ante tanta competencia en la actual cartelera?

GIL NAVARRO: Lo comparo una y otra vez con la gastronomía. Durante un tiempo después de la pandemia me puse a estudiar cocina, porque pensaba como muchos actores que se venía el mundo abajo y se terminaba todo. Vengo de familias a las que les gusta mucho cocinar. Me di cuenta que hay un montón de puntos en común entre un restaurant y un teatro. Una situación, una preparación, un ritual y un plato que se repite todas las noches, que debe ser igual para comensales que siempre serán distintos. Me parece que está bueno que el teatro sea uno de los pocos lugares donde se siga corriendo riesgos. Vamos a ver cómo nos va. También tenemos el mundial en contra, pero creo que puede andar, porque la expectativa es enorme, pero ahora hay que estar a la altura de ella.

CALVO: Creo que la gente necesita de la ficción. Lamentablemente no está la televisión abierta y el público quiere ver a los actores en vivo y en directo, para que le cuenten historias, algunas con música y otras con comedia. Para mí éste es un momento perfecto para contar esta ficción. Porque es un zarandeo, estamos necesitando como sociedad un poquito que nos movilicen para empezar a priorizar algunas cosas y entender algunos temas. Estamos en un momento social donde hay una desazón. Son muchas las personas que no sabe qué seguir haciendo. Vivimos reinventándonos y de alguna manera la cartelera muestra realmente nuestro oficio, al no haber otra forma de accionar.

El mundo audiovisual y su presente

A.S.

Ambos intérpretes conocieron el éxito de las ficciones de la televisión abierta. Juan Gil Navarro fue Federico Fritzenwalden, el príncipe de Floricienta, luego vendrían otros programas más y el último fue Argentina tierra de amor y venganza. Hoy recuerda: “Cuando me convocó Cris Morena no sabía quién era y me acuerdo que se lo dije. Me eligió después de verme en un papel totalmente distinto en Pol ka, interpretaba a un ser ultra violento. Ella confió en mí. Tengo que estar agradecido a eso y a todo lo que sucedió después”. Sorprende cuando afirma que tiene una miniserie escrita de cuatro capítulos junto Lautaro Vilo titulada Cerca de la Revolución donde los protagonistas son periodistas y están en busca de productor. “Acabo de grabar la serie Sanamente con guiones de Ariadna Asturzzi, dirección de Daniel Barone y producción de Adrián Suar. Son seis personajes y cada uno tiene una cuestión mental que ilustra un poco estos tiempos”.

Mientras Julia Calvo dice hoy: “Empecé en la televisión muy grande, tenía cuarenta años cuando grabé Soy gitano en Pol ka. Me gustó aprender y tuve grandes compañeros que me enseñaron mucho como Osvaldo (Laport) o Romina (Gaetani). Para mí fue un antes y un después porque la respuesta la tenías inmediatamente en la calle. Me han escrito siempre personajes muy hermosos”. Recuerda con especial afecto el último papel que encarnó y del que se conocerá la segunda temporada: Ada en Margarita de Cris Morena, por el que recibió el premio Martín Ferro como mejor actriz de reparto.