Su enfoque parte del cuerpo como eje central. A través del movimiento consciente, la respiración y la atención a la experiencia corporal, se abren procesos que luego pueden ampliarse a la expresión artística, la meditación y la escritura, no como fines en sí mismos, sino como formas de dar sentido a lo vivido.
En sus espacios, el foco no está en el resultado ni en la técnica, sino en lo que emerge en el proceso: emociones, imágenes y registros internos que encuentran forma a través del cuerpo y la creación.
“No es necesario tener experiencia en arte o movimiento; lo importante es que lo auténtico pueda surgir en cada persona”, señala Terreni.
Desarrolla su práctica tanto en el ámbito terapéutico como en la formación de adultos. Coordina talleres grupales, procesos individuales y espacios de capacitación dirigidos a profesionales de la educación, la salud y el acompañamiento, así como a personas que buscan atravesar momentos de cambio o profundizar en su propio recorrido.
Uno de los ejes de su trabajo es el cuerpo como punto de entrada. A partir del movimiento consciente, se habilitan otras formas de exploración que incluyen el dibujo, la escritura y el silencio, favoreciendo procesos de regulación emocional y mayor conexión con la propia experiencia.

En paralelo, creó @hapuskids, un programa de formación orientado a adultos que trabajan con niños y jóvenes. Allí, el énfasis no está puesto en la transmisión de actividades, sino en el desarrollo de la presencia del adulto, su capacidad de escucha y su creatividad como base del vínculo.
A lo largo de su recorrido, Terreni ha trabajado en contextos educativos, terapéuticos y comunitarios, consolidando un enfoque que articula lo corporal, lo creativo y lo vincular.
Más que una práctica artística en sentido tradicional, su propuesta se inscribe en un campo en expansión donde el movimiento y el arte funcionan como un lenguaje para explorar, comprender y transformar la experiencia interna.
www.carolaterreni.com
@carolaterreni