A la hora de comunicarnos, dichos factores, son determinantes para lograr transmitir lo que queremos de forma asertiva. Todo tema expuesto parte de la propia percepción, y la misma es relativa al grado objetivo o subjetivo desde el cual lo vemos. Por eso, tomar la distancia adecuada para ampliar la visión, nos permite situarnos en forma ecuánime y así poder transmitirlo. En base a ello, podremos abordar el tema a comunicar, desde un foco de observación en cual la mayoría podrá comprender.
De la distancia, depende todo. No es lo mismo ver algo bajo el microscopio, o el telescopio, o por una rendija, o trasladado a los estados internos, estando tranquilo, ansioso, apurado, angustiado, cansado, alegre, centrado, equilibrado mental, emocionalmente, o lo contrario.
Nuestra percepción es relativa no solo al conocimiento o experiencias que tengamos sobre algo, sino a las variantes expuestas anteriormente, que pueden fluctuar en cada momento.
Flexibilizar el foco de mira, sin ideas fijas, sin conceptos preestablecidos, sin prejuicios, pudiendo verlo todo como "por primera vez", nos permite ampliar la percepción, y detectar con mayor claridad, nuestro estado interno y el del entorno.
Así, al momento de comunicar, emplearemos las mejores palabras, el clima emocional más adecuado, el momento preciso, sintiéndonos libres para expresarlo todo desde nuestra mejor versión.
Observemos la distancia que ponemos a la hora de reflexionar u opinar sobre algo, damos espacio a la duda?Es nuestra mirada relativa o absoluta?Sentimos fragilidad al dudar, o fortaleza para ampliar nuestra percepción?
Cuando una emoción negativa nos invade, un pensamiento recurrente y nocivo toma nuestra mente, un dolor estomacal o cefalea se genera por nervios, una discusión se va de control y brotan palabras destructivas, inolvidables...con sus consecuencias...todo ello, ha sido por no poder poner la distancia adecuada, y perder la proporción y perspectiva, perdiéndonos y siendo dominados por "eso" que se nos vino encima, quitándonos de nuestro centro, desequilibrándonos, haciéndonos actuar fuera de si.
Cuando hablamos de distancia, perspectiva, es necesario comprender el TIEMPO.
El "espacio-tiempo" que nos damos para observar, reflexionar, respirar, hablar, escuchar, es la base fundamental de toda buena comunicación.
Dejemos flotando ésta pregunta: Qué tiempo nos damos en cada acto?
Démonos el tiempo personal que cada cual precisa, para ser siempre uno mismo.
En el espacio-tiempo se da la vida. Valorémoslo, para que sea realmente vivido!
Si te interesa un tema puntual, puedes decirme, con gusto lo expondré.
Gracias por tu tiempo de lectura!
Descubrí el poder de tu voz a través del Método Psicovocal, para una expresión auténtica y liderazgo comunicacional.
@claudiamenkarsky.coach