Al menos 27 migrantes murieron durante el ingreso masivo de más de 40.000 personas desde Marruecos hacia la ciudad española de Ceuta, según el último balance conocido este viernes, en medio de la mayor crisis migratoria registrada en ese enclave desde mayo de 2021. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, responsabilizó a las “mafias que trafican con seres humanos” por la tragedia.
Pese al despliegue de las fuerzas de seguridad, miles de personas lograron ingresar a pie al territorio español en el norte de África. Las autoridades de Ceuta solicitaron la declaración de la “emergencia humanitaria” ante la magnitud del flujo migratorio.
El balance de víctimas aumentó de manera progresiva debido al elevado número de personas que intentó llegar a nado a Ceuta durante las primeras horas del jueves. Más tarde, los migrantes comenzaron a ingresar principalmente a pie, bordeando el espigón fronterizo.
La Guardia Civil y Salvamento Marítimo de España recuperaron los cuerpos de las víctimas en lo que las autoridades describieron como la jornada con mayor cantidad de fallecidos registrada en el litoral de Ceuta.
La crisis continuó este viernes con enfrentamientos en los perímetros fronterizos, mientras se esperaba la llegada del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a la ciudad autónoma.
Pedro Sánchez en Ceuta: "Actuaremos con toda la contundencia"
Pedro Sánchez finalmente arribó a Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para mantener una reunión con las autoridades locales y supervisar el operativo desplegado en la frontera. Allí aseguró que el Gobierno actuará “con toda la contundencia” para frenar los ingresos irregulares y apuntó contra las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas, a las que responsabilizó por exponer a miles de migrantes a una travesía que terminó con decenas de muertos.
El jefe del Ejecutivo también confirmó que España reforzará la coordinación con Marruecos para acelerar la devolución de quienes ingresaron de manera irregular y anunció nuevas medidas para fortalecer el control del espigón fronterizo del Tarajal, entre ellas la instalación de un sistema de boyas como barrera de contención.
Mientras tanto, la ciudad quedó completamente desbordada. El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) superó ampliamente su capacidad y miles de personas permanecían en playas, calles y espacios públicos sin alojamiento. Ante el colapso, el Gobierno español desplegó al Ejército para colaborar con la Guardia Civil, la Policía Nacional y los equipos de emergencias en tareas de asistencia humanitaria y control de la frontera.
Las primeras estimaciones de las fuerzas de seguridad indican que entre 40.000 y 49.000 personas lograron ingresar en Ceuta en apenas un día, una cifra sin precedentes para la ciudad autónoma, que cuenta con una población cercana a los 84.000 habitantes. La magnitud del flujo migratorio supera ampliamente la crisis de mayo de 2021, cuando unas 10.000 personas cruzaron la frontera en medio de un conflicto diplomático entre España y Marruecos.
La situación también provocó repercusiones políticas dentro y fuera de España. La oposición exigió medidas extraordinarias para reforzar la seguridad fronteriza, mientras que varios países europeos manifestaron su preocupación por el impacto de la crisis sobre las fronteras exteriores de la Unión Europea. En paralelo, la entrada masiva de migrantes abrió un nuevo frente diplomático entre Madrid e Italia tras las críticas formuladas por la primera ministra Giorgia Meloni a la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez.
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