Las semifinales del Mundial 2026 reunirán a Argentina, Inglaterra, España y Francia, cuatro selecciones que protagonizaron algunos de los capítulos más importantes de la historia del fútbol. Pero fuera de la cancha también existe otro vínculo entre esos países: a lo largo de más de dos siglos, la Argentina mantuvo conflictos militares o enfrentamientos con cada uno de ellos, desde las Invasiones Inglesas hasta la Guerra de Malvinas, pasando por la Guerra de Independencia frente a España y las intervenciones francesas en el Río de la Plata.
Aunque hoy mantienen relaciones diplomáticas y comerciales, esos episodios siguen ocupando un lugar central en la historia argentina y vuelven a cobrar relevancia cada vez que estas selecciones se cruzan en una competencia internacional.
Argentina e Inglaterra: dos guerras y un clásico que trascendió el fútbol
El primer gran enfrentamiento entre ambos países ocurrió durante las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, cuando tropas británicas intentaron ocupar Buenos Aires para ampliar su influencia comercial en América del Sur.
En ese momento, el actual territorio argentino todavía integraba el Virreinato del Río de la Plata, bajo dominio español. La primera invasión logró tomar la ciudad, pero pocas semanas después fue derrotada por milicias locales encabezadas por Santiago de Liniers. Un año más tarde, una segunda expedición británica volvió a intentar conquistar Buenos Aires, aunque también fue rechazada.
Para muchos historiadores, aquellas victorias fortalecieron la organización militar de los criollos y prepararon el terreno para la Revolución de Mayo de 1810.

Más de 170 años después, Argentina y el Reino Unido volvieron a enfrentarse en la Guerra de Malvinas. El conflicto comenzó el 2 de abril de 1982, cuando tropas argentinas desembarcaron en las islas para recuperar el control del archipiélago. El Reino Unido respondió con el envío de una fuerza militar al Atlántico Sur y, tras poco más de dos meses de combate, recuperó las islas.
La guerra terminó el 14 de junio de 1982 con la rendición argentina. Murieron 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños.
La rivalidad también quedó marcada en el plano deportivo. Cuatro años después, Argentina derrotó a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986, en el partido que inmortalizó Diego Maradona con “La Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”.
Argentina y España: la guerra que terminó con el dominio colonial
La relación entre ambos países estuvo atravesada durante más de tres siglos por el dominio español sobre el territorio que luego sería la Argentina.
Tras la Revolución de Mayo comenzó la Guerra de Independencia, un proceso militar y político que se extendió entre 1810 y 1818 y que permitió romper el vínculo con la Corona española.

Las campañas encabezadas por Manuel Belgrano, José de San Martín y otros líderes independentistas resultaron decisivas para consolidar la Independencia, declarada el 9 de julio de 1816.
Décadas más tarde volvió a producirse un nuevo episodio de tensión durante la Guerra Hispano-Sudamericana (1865-1866). En ese conflicto España buscó recuperar influencia sobre sus antiguas colonias del Pacífico. Aunque la Argentina no participó militarmente de manera directa, el episodio volvió a enfrentar diplomáticamente a la antigua metrópoli con varios países sudamericanos y marcó otro momento de fricción en la relación bilateral.
Argentina y Francia: el bloqueo del Río de la Plata y la intervención anglo-francesa
La historia entre la Argentina y Francia también registra momentos de fuerte tensión durante el siglo XIX. Uno de ellos fue el bloqueo francés del Río de la Plata, que se desarrolló entre 1838 y 1840. El gobierno francés decidió cerrar el comercio con Buenos Aires para presionar al gobernador Juan Manuel de Rosas y obtener concesiones políticas y económicas.
Pocos años después se produjo uno de los episodios más recordados de la historia argentina: la Batalla de la Vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845. En este caso, Francia actuó junto al Reino Unido en una intervención militar anglo-francesa sobre el Río de la Plata. El objetivo era garantizar la libre navegación de los ríos interiores para favorecer sus intereses comerciales, una medida rechazada por el gobierno de Rosas por considerar que afectaba la soberanía argentina.

Las tropas nacionales tendieron gruesas cadenas sobre el río Paraná y montaron baterías de artillería para impedir el avance de la flota europea.
Aunque los barcos anglo-franceses consiguieron atravesar el paso tras varias horas de combate, la resistencia argentina convirtió a la Vuelta de Obligado en uno de los principales símbolos de la defensa de la soberanía nacional y dio origen, décadas más tarde, al Día de la Soberanía Nacional, que se conmemora cada 20 de noviembre.
Un pasado que vuelve a aparecer cuando el fútbol los enfrenta
Hoy Argentina, Inglaterra, España y Francia mantienen relaciones diplomáticas y comerciales, aunque con diferentes particularidades según cada vínculo bilateral. En el caso del Reino Unido, la relación continúa atravesada por la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, un reclamo que Argentina sostiene en el ámbito internacional.
Las semifinales del Mundial 2026 vuelven a reunir a cuatro países cuya historia compartida excede el ámbito deportivo. Detrás de los cruces futbolísticos aparecen episodios que marcaron distintas etapas de la historia argentina, desde conflictos militares y procesos de independencia hasta disputas territoriales que aún forman parte de la agenda diplomática.
LB/MSS