INTERNACIONAL
entrevista exclusiva a nin novoa, canciller uruguayo

“Aún no hay programada una reunión Tabaré-CFK”

Distanciados. Tras la crisis de las papeleras, los mandatarios no volvieron a cruzarse.
| Cedoc

A una semana de asumir y a tres días de su reunión con Héctor Timerman en el Palacio San Martín, el flamante canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, gestiona la misión más sensible para la política exterior oriental: recomponer las relaciones con la Argentina. Con ese propósito, fue designado por Tabaré Vázquez, quien lo considera uno de sus hombres más cercanos. No sólo fue su vicepresidente en el primer mandato, sino que también lo acompañó en la fórmula electoral en dos ocasiones anteriores. En su primera entrevista con un diario argentino, Nin Novoa admite su buena sintonía con el líder del Frente Amplio: “Tengo mucha confianza con él. Y él tiene mucha confianza en mí, por algo me nombró su canciller. Hicimos un buen equipo siempre, una buena dupla, y fue un gran honor que me pidiera que fuera su ministro de Relaciones Exteriores”.

Técnico agropecuario de profesión, fue intendente de Cerro Largo por el Partido Nacional. En 1994 se unió al Frente Amplio y forjó un estrecho vínculo con el actual jefe de Estado. Tras visitar el jueves Buenos Aires, Nin Novoa confirmó a PERFIL que aún no hay fijada una cumbre entre Tabaré y Cristina Fernández de Kirchner, distanciados desde el conflicto por las papeleras.

—¿Cuándo habrá una reunión entre los presidentes?
—No hablamos de eso todavía. Por ahora nos estamos manejando a nivel de Cancillería y Vicecancillería. Aún no hay programada una reunión.

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—¿Cómo se puede recomponer la relación entre Argentina y Uruguay?
—Conversando, dialogando, planteando las posiciones de cada uno, con el mayor sustento técnico y político posible. Eso fue lo que empezamos el jueves en Buenos Aires.

—En su primer discurso, usted pidió que hubiera un sinceramiento en el Mercosur. ¿En qué consiste eso?
—Consiste en trabajar en una zona de libre comercio. Que el artículo 1 del Tratado del Mercosur, que establece la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, se cumpla. Sincerarse significa que podamos hacer acuerdos comerciales con los grandes grupos del comercio mundial. El Mercosur está fuera de esas cosas. La mitad del comercio mundial se hace bajo formas de tratados de libre comercio (TLC) o de acuerdos comerciales y arancelarios. Nuestros otros competidores se están moviendo con acuerdos preferenciales, que nos dejan fuera de competencia. Australia y Nueva Zelanda están más cerca de China que nosotros y además tienen acuerdos preferenciales. Por eso, siempre sus productos serán más baratos y entrarán en aquel mercado.

—¿Qué hará Uruguay si ese sinceramiento no se da?
—Yo apuesto a que se dé. Si no se da, será otro tema. No puedo adelantarme.

—¿Buscarán firmar TLC por fuera del bloque?
—No podemos. Hay componentes políticos que vamos a respetar. Pero también tenemos que defender nuestros intereses. Pediremos algún permiso especial, como sucedió con México, por ejemplo. Uruguay tiene un tratado de libre comercio con México.

—¿Cuál es la traba más grande a la integración en el Mercosur?
—El proteccionismo creciente que hay dentro del bloque económico.