INTERNACIONAL
Sombro panorama electoral para el presidente de EE.UU.

Bush, entre la compasión del padre y la vergüenza

Hasta los propios republicanos evitan mostrarse junto al mandatario estadounidense, para no quedar vinculados a lo que todos auguran será una derrota del oficialismo en las elecciones del próximo martes.

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Su padre siente compasin y sus correligionarios republicanos no quieren ni verlo. | AFP
Washington.- La compasión de su padre fue seguramente lo último que deseaba el presidente estadounidense George W. Bush. "Odio la idea de lo que sería de la vida de mi hijo", afirmó el padre ante sus compañeros de partido, ante la posibilidad de que los republicanos pierdan la mayoría en el Congreso. "Mejor que no especule y me llame, entonces le diré que ganaremos", replicó su hijo con una sonrisa socarrona en una entrevista con el canal ABC.

Bush hijo sigue derrochando optimismo si bien las encuestas indican una amarga derrota de su partido, y el presidente corre el riesgo de convertirse en un "lame duck" (pato cojo). Los estadounidenses llaman así a sus presidentes cuando alcanzan el máximo de ocho años de gobierno.

El presidente se encuentra en un bache político: los norteamericanos le echan en cara el baño de sangre permanente en Irak, la desazón de Estados Unidos ante los esfuerzos nucleares de Corea del Norte e Irán y la mala imagen del país en el mundo.

El texano también paga por esto con algunas incomodidades. Una de las cosas más amargas para él es que, si bien los representantes y senadores republicanos compiten entre sí para que Bush asista como invitado estrella a eventos para recaudar dinero para la campaña, siempre excluyen a la prensa y ni una sola foto de los candidatos con Bush sale a la luz pública.

"Los republicanos se alegran cuando fluye dinero a las arcas, pero más allá de esto Bush es para ellos una 'persona non grata'", opinó la manager partidaria demócrata Stacie Paxton en declaraciones al diario "The Washington Times". Bush es evitado " como si fuera veneno". Los republicanos le escapan a los encuentros públicos con Bush "porque todas las imágenes salen inevitablemente en los spots de campaña de los demócratas".

Los demócratas apuestan con todo al tedio que sienten muchos estadounidenes ante Bush, y describen en todas partes al candidato republicano local en sus publicidades como "un seguidor especialmente fiel de Bush".

El canal de televisión ABC contó en todo el país 78 publicidades distintas de los demócratas en las que se lucha contra los republicanos con imágenes de Bush. El presidente trató incluso de reírse de ello: según dijo en broma, lo único que le importa es que los demócratas usen imágenes de él en las que haya salido bien.

Sin embargo, las cosas no están bien para el hombre más poderoso del mundo si sus propios correligionarios no quieren mostrarse cerca de él. Bush está a la defensiva, y se muestra nervioso. Si bien hace tiempo repite casi como en una oración que Estados Unidos debe "mantener el curso" en Irak, ya no quiere saber más nada de esta frase, ya que los demócratas la usaron para demostrar la obstinación política de Bush. Hace poco, incluso se le escapó una comparación de la guerra de Irak con la de Vietnam, lo que hasta el momento rechazaba tajantemente.

Para la derecha estadounidense, esta comparación es un tabú a causa del trauma que dejó en los estadounidenses Vietnam. Bush está amenazado por el aislamiento político: su popularidad está en baja. Muchos republicanos apuestan a la distancia, algunos también en la contienda por una buena posición de salida para las elecciones presidenciales de 2008.

Si los demócratas ganan finalmente el 7 de noviembre -y dominan las dos cámaras del Congreso-, Bush tendrá por delante dos díficiles últimos años presidenciales. La Casa Blanca y el Congreso dependen mutuamente para reformas, leyes y nombramientos. A causa del rencor de muchos demócratas contra el gobierno de tinte neoconservador, las posibilidades de una colaboración fructífera no parecen especialmente buenas. Bush debería enterrar definitivamente su ambicionada reforma del sistema de seguridad social.

También sería poco probable una continuación de la reducción radical de impuestos, sobre todo para los ricos. Sólo los grandes optimistas creen posible una "gran coalición" para el esfuerzo de encontrar una solución aceptable a la guerra de Irak.