INTERNACIONAL
Hermetismo total en La Habana

Cien días sin Fidel Castro al frente de Cuba

Pocas son las informaciones sobre la salud del líder cubano. El 31 de julio delegó el poder a su hermano Raúl y desde entonces sólo fue visto en contadas ocasiones. Rumores sobre su regreso.

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Fidel sigue recuperndose y en Cuba se multiplican los rumores sobre su reaparicin. | AFP
"Vamos bien", reza el texto junto a un Fidel Castro sonriente, vestido con su tradicional uniforme verde olivo y su barba ya cana. El cartel, repetido en varios puntos de La Habana, supone un recordatorio constante del presidente tal como lo tienen grabado en su memoria la mayoría de los cubanos.

Ahora sin embargo está mucho más flaco. Y desde que hace ya cien días delegara temporalmente el poder en su hermano Raúl para recuperarse de una operación quirúrgica, sólo se lo ha visto en contadas ocasiones, en fotos y videos, vistiendo pijama o ropa deportiva.

Detalle que, como todo en esta isla y dada la falta de confirmación o desmentido de las autoridades -el propio Castro decretó su salud un "secreto de Estado"-, ha dado rienda suelta a todo tipo de rumores: que si usa ropa ancha para que no se vea si lleva algún tipo de aparato, que si de este modo disimula mejor su frágil estado físico, etc etc. " Creo que debería haberse retirado hace cinco años. Fidel es un hombre que nunca había caído enfermo, pero a ese tipo de personas, cuando caen en cama, les salen todos los males de una vez", dice con cautela Antonio, un residente de La Habana Vieja. "Es un hombre mayor. Tendría que estar ahora viviendo tranquilo, no llevando un gobierno".

La verdad sólo la conocen el propio presidente cubano y quizás su círculo más íntimo. En octubre, incluso las autoridades estadounidenses admitieron que no tienen modo de confirmar si Fidel Castro sufre un cáncer terminal, como había publicado la revista "Time", o si se trata de otro tipo de afección. Para sorpresa de muchos, sobre todo en Estados Unidos, el anuncio de que delegaba sus poderes, el 31 de julio, no desató en Cuba el júbilo y las demandas de más libertad y democracia que esperaban.

La isla y sus habitantes han seguido con sus vidas y rutinas del mismo modo que antes, al menos en la superficie. "Todo sigue igual. Y seguirá así mientras tengamos a la copia", afirma un taxista en referencia a Raúl Castro. "No ha pasado nada, no ha cambiado nada", coincide otro cubano en un tono en el que la falta de inflexión impide deducir si el hecho le alegra o fastidia.

Mucho más convencido, un joven afirmaba en un programa de la televisión cubana : "El problema de Estados Unidos es que ha subestimado a los cubanos y nuestro compromiso con la revolución". Pero en un país cuyo gobierno ha estado durante tanto tiempo íntimamente ligado a la figura de su máximo líder, la incertidumbre se extiende inevitablemente sobre el futuro de la isla. ¨Y después de Fidel? Antonio hace un gesto vago con la mano y, con una sonrisa, se limita a decir: "ya se verá". No hay que olvidar que el 70 por ciento de la población cubana no ha conocido otro gobernante que Fidel Castro.

Estos cien días han supuesto por tanto una novedad absoluta en casi medio siglo, aunque por el momento el rumbo parezca el mismo. En el pensamiento político de Fidel y Raúl Castro "no hay un alfiler de diferencia", afirmaba en septiembre el canciller Felipe Pérez Roque. Y no son sólo las autoridades cubanas las que están convencidas de ello. En su visita el pasado fin de semana a La Habana, el alcalde de Londres, Ken Livingstone, sostenía: "Aquí, el pueblo cubano tomó el control de su país y si Fidel Castro muere, la administración seguirá igual. Y todos esos políticos norteamericanos esperando y deseando que colapse (el sistema) rebibirán un buen shock".

Una de las -también muchas- teorías acerca de este período de "espera" es que Fidel Castro está ensayando su sucesión en vida. Y preparando a los cubanos poco a poco para el día en que él ya no esté.

De hecho, mientras las autoridades cubanas y aliados del gobierno como el presidente venezolano, Hugo Chávez, no se han cansado de repetir que se recupera "satisfactoriamente", el propio Fidel Castro se ha encargado en cada uno de sus mensajes de bajar las expectativas, advirtiendo que se trata de un proceso lento y no exento de riesgos. Teniendo en cuenta que ningún servicio de inteligencia extranjero supo de la operación de Castro hasta que éste decidió anunciarla -y eso que ya habían pasado cuatro días desde la misma-, lo más probable es que el verdadero estado de las cosas se sepa cuando las propias autoridades cubanas decidan revelarlo.

Mientras, en Cuba ya han comenzado los preparativos para la fecha considerada "clave": el 2 de diciembre, día en que se conmemora el 50 aniversario del desembarco del "Granma" con Castro al frente y la fecha a la que el mandatario cubano aplazó su 80 cumpleaños. El pasado sábado, se iniciaron los ensayos del desfile militar -el primero en una década- que se realizará en la Plaza de la Revolución y que, al menos por lo que parecía durante las pruebas, será presidido por el propio Fidel Castro.

Fuente: DPA